¡Dejadme vivir! Geología, Paleontología, Ecología, Educación.

Enrique Gil Bazán.
Doctor en Ciencias Geológicas (Paleontología).
Dpto. Biología y Geología. IES Ramón y Cajal (Zaragoza)
Consejería de Educación, Universidad, Cultura y Deporte. Diputación General de Aragón.
Zaragoza, Aragón, España.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

El miedo a enseñar

IES María Moliner. Zaragoza.
Quiero dedicar esta entrada a todos mis antiguos alumnos del IES María Moliner de Zaragoza, siempre en mi recuerdo.

       Llevo muchos años enseñando en secundaria, en concreto en la especialidad de Biología y Geología, en ESO y Bachillerato, y he pasado por muchas situaciones que podría calificar de  difíciles, en el sentido de tener que arremangarse para poder dar las clases. En especial en el instituto María Moliner, del barrio Oliver de Zaragoza, en el que tuve la ocasión de ser docente entre los años 1992 y 2003, hasta que se modificó el régimen de enseñanzas del centro. Quienes conozcan ese barrio sabrán que no hablo de una zona especialmente privilegiada en cuanto a nivel sociocultural de la mayor parte de sus habitantes, por lo que la acumulación de desfavorecidos sociales y también de las llamadas minorías étnicas, sobre todo de raza gitana, hacían muy difícil que en el instituto se pudiera acceder y motivar los intereses de esas personas, en pleno desarrollo y formación, cuando se hace  de la manera establecida oficialmente, en contra de lo que oyen, hacen y practican de forma habitual en sus hogares. Peor aún así, y si lo leen esto algunos de mis entonces queridos compañeros de trabajo espero que lo constaten, nunca vi un miedo, en el sentido estricto de término, a “enfrentarse” a los innumerables problemas con los que teníamos a diario en ese centro. Además de ese colectivo realmente difícil en el trato, durante esos años tuve el privilegio de conectar con un maravilloso grupo de alumnos con los que todavía mantengo un fluido contacto, a los que he echado mucho de menos en numerosas ocasiones, y a los que volvería a tener de alumnos si por mí fuera: Antonio Tellado, Paco Nicolás, Marta Priego, Carlos Tello, Mónica Yagüe, Susana Pérez, Ester Orera, Leticia Pascual, Mariano Pina, y otros muchos (perdón por no poner a todos los demás, pero no es por no querer) los cuales hicieron que nuestras pretensiones docentes y académicas, además de amoldarse a las necesidades del duro entorno, permitieran desarrollar con ellos las ínfulas académicas propias del profesor, aunque sin perder de vista las necesidades  reales de todos ellos. Y mereció la pena. En un ambiente educativo comprometido y alejado de las idílicas escenas de institutos de series televisivas, supieron esforzarse con el objetivo de hacerse adultos responsables. El verlos hoy, ya mayores, con sus trabajos y profesiones ya asentadas (hay médicos, maestros,  informáticos, músicos,  constructores, policías,  albañiles, geólogos,  fontaneros, etc,  y algunos parados por necesidades del guión…) y sentir su cariño y arrope en los encuentros que hemos tenido desde entonces, te hacen sentir BIEN, en el significado más íntimo del término.
       Por eso, cuando compruebo que los alumnos actuales de Master  para ser Profesor de Educación Secundaria, requisito imprescindible hoy en día para ejercer de profesor, del que soy profesor de prácticas en el instituto,  te dicen que en las clases  teóricas de carácter psicopedagógico que reciben en la Universidad les advierten de la conflictividad  generalizada que reina en los centros de secundaria,  y vienen a sus prácticas literalmente acongojados, por no escribir otra cosa, no tengo más remedio que valorar casi con desprecio el nivel de conocimiento de la realidad y preparación real que tienen esos “profesionales” universitarios que, en vez de generar confianza y recursos en los alumnos, se entretienen en montar  o creer “bulos” o “leyendas urbanas” y darse paseos por las nubes en relación con la realidad docente preuniversitaria. No todos los alumnos son iguales. Por supuesto que ocurren incidentes en los centros escolares, tipo desacato o agresión, pero son aislados y esporádicos, como en todos los grupos sociales, por lo que no puede considerarse lo habitual.  Lo único que puedo esgrimir a favor de los que así piensan  es que no es una opinión sólo de ellos. Es la opinión ignorante generalizada de la sociedad, y por tanto, no hay que culparles de tenerla, sino de propagarla como si esa fuera la verdad. Los alumnos de Master quedan sorprendidos al ver que lo que les contaron no es así, que el alumnado, en su gran mayoría, es normal,  que no agreden al profesorado, que muchos, casi todos, quieren saber y aprender,  que son personas en formación con sus virtudes y defectos, y que si se les trata como personas responden como personas.  En poco tiempo de permanencia en los institutos los alumnos del Master se familiarizan con el alumnado de secundaria y destierran de sus cerebros la idea preconcebida de que tienen que enfrentarse a una cuadrilla de bárbaros e intransigentes sin civilizar que solo pretenden reventar la clase al profesor o ponerlo en evidencia. Dejan de tener miedo a enseñar, a ser profesor, profesión muy criticada y denostada por muchos, supongo que por ignorancia, lo que genera  atrevimiento en los juicios emitidos, pero que resulta ser una de las que más recompensas da en la vida si se actúa con sentido común y honestidad. Todo eso que antes aprendíamos solos respecto al trato a los alumnos, con la práctica y la experiencia, ahora se “aprende”, dicen, en clases teóricas. Puede que eso signifique un avance, pero hay que ejercer la práctica docente sin miedo.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Evolución


       Hace pocos días he tenido el gusto de recibir de Emiliano Aguirre, mi siempre profesor y Premio Príncipe de Asturias a la Investigación Científica y Técnica de 1997, su discurso inaugural del  año académico 2011-2012 de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de España, de la que es académico numerario, sobre el tema: COOPERACIÓN ENTRE DIVERSOS: REGLA DE LA EVOLUCIÓN CÓSMICA.


       Posiblemente muchos de los lectores de este blog crean que, por el título, se trate de un discurso de densos contenidos y de difícil comprensión. Naturalmente es necesaria una formación adecuada y un interés por estos temas evolutivos, tan de moda en estos tiempos por otra parte, para poder seguir sin demasiada dificultad su contenido. De todas formas he creído conveniente recomendarlo, por la gran cantidad de datos expuestos, su claridad y contundencia al expresarlos, y por ser un ejemplo de síntesis científica de lo que hoy en día se sabe  sobre temas relacionados  con la evolución biológica sobre la Tierra y la  influencia en su conocimiento de la astronomía, química, física, geología, y sobre todo, la paleontología, por lo que resulta imprescindible esta gran aportación a los que tenemos interés por saber, aprender, y querer avanzar en asentar en nuestros cerebros ideas y criterios científicos creíbles y ordenados, y que partiendo de una persona con brillante cerebro como Emiliano Aguirre, son compartidos con todos con la claridad, honestidad y concisión  que le caracteriza. Gracias Emiliano, una vez más, por enseñarnos tanto y siempre.
Además de la portada de la publicación de su discurso os recomiendo “ver” el vídeo de su discurso en el enlace de abajo, pues no resulta lo mismo leer a Emiliano que oírlo. Que lo disfrutéis.

http://www.rac.es/A/A_1.php?directo=3&i=2&id_video=125

domingo, 27 de noviembre de 2011

Carril bici.


Carril bici.

Una de las actuaciones ecológicas mejor consideradas por el público en general es la de reivindicar la instalación y utilización  del famoso “carril bici”. Estos carriles han ido surgiendo en nuestras ciudades desde hace unos cuantos años aprovechando para su implantación la realización de nuevas calles o amplias avenidas en las que, paralelas a las aceras para peatones, se diseña una franja para la circulación de personas que se desplazan en bicicleta. No ha sido fácil el conseguir la colaboración de ayuntamientos para que se incluyeran en las partidas presupuestarias para el arreglo o ejecución de nuevos diseños urbanos, el trazado de carriles bici.

Poco a poco se van consiguiendo, y con una relativa poca inversión se acallan las reiteradas llamadas de atención de sensibilizados grupos de ciudadanos que sienten la necesidad de colaborar con la conservación del medio ambiente aportando su granito de arena yendo, sobre todo por la ciudad, en bicicleta. ¿O será por otra causa menos ecológica? Se habrán fijado que a los polígonos industriales que rodean las ciudades van muy pocos a pedales, y en las poblaciones de calles con muchas cuestas, como Segovia, La Coruña, Ávila, o Santa Cruz de Tenerife, tampoco se ven muchos carriles de este tipo. Sería de desear que los habitantes de esas ciudades con calles tan pendientes desarrollaran poco a poco esa sensibilidad ciclista, y es más, que todos reivindicaran unos carriles que no fueran reproducciones de las calzadas para vehículos a motor. ¿Qué necesidad hay de pedir carriles bici asfaltados, pintados y con semáforos especiales para ellos? ¿No es esto una contradicción con lo que se pretende aparentar de sensibilización y  respeto hacia el entorno?


En este sentido cabe destacar la movilización que se está llevando a cabo estos días en la ciudad de Zaragoza, donde el colectivo Pedalea y el AMPA del Colegio Sainz de Varanda, entre otras asociaciones, están reivindicando al ayuntamiento de la ciudad la instalación de un carril bici por el barrio de Torrero. Este barrio está situado en la zona topográficamente más alta de la capital, con las consiguientes y abundantes calles de gran pendiente. Y aquí es donde surge el problema social. Si con el carril bici se pretende que haya más desplazamientos ecológicos por la ciudad y así contaminar menos y llevar una vida “más saludable” habrá que preguntar qué segmentos de la población estarían dispuestos a subirse a una bicicleta para desplazamientos cotidianos, ir a trabajar o estudiar. Desde luego, ni por el carril bici de la llana ribera del Ebro, recientemente restaurada y acondicionada para el uso ciudadano de río, se ven muchas personas mayores a pedales, más bien gente de mediana edad y jóvenes que pasean en bicicleta relajadamente, sobretodo, los fines de semana, de lo que se deduce que fundamentalmente se hace un uso lúdico del carril. De esto no debe interpretarse que se esté en contra de la instalación del carril bici en el empinado barrio de Torrero, pero estaremos de acuerdo que su uso no podría ser considerado como la alternativa ecológica del transporte urbano de masas. Gente muy empeñada en que vayamos más en bicicleta  señalan como fuente de inspiración para esta actividad a la desarrollada Holanda, donde muchos ciudadanos van a sus trabajos y lugares de estudio en bicicleta. No sé si sabrán estas personas que en Holanda tienen problemas para explicarles a los niños lo que es un monte, por lo llana que es su tierra, teniéndose que ir a Alemania para esa práctica docente. Posiblemente vayan en bicicleta hasta el país vecino.

Aparcamiento de bicicletas en Holanda.

Nunca se ve, o al menos yo no lo he visto y estoy al tanto, una manifestación ecologista en contra del diseño y asfaltado de esos carriles ¿Por qué será? ¿Pero no  están tajantemente en contra de la utilización de recursos energéticos fósiles como el carbón y el petróleo en el desarrollo de la vida social actual? Curiosamente, y decepcionantemente también, se comprueba que la inversión económica inicial para ejercer esta actividad ciclista es considerable, pues las bicicletas no son muy baratas que digamos, ni su mantenimiento, ni la repercusión ecológica oculta en la obtención de materiales para la fabricación de las máquinas, ni el transporte hasta el usuario, ni…, y también resulta sorprendente que las manifestaciones y reivindicaciones ciclistas cuenten con el apoyo logístico de empresas relacionada con la fabricación y venta de bicicletas. ¡Algún coste oculto tiene que tener una actividad tan “ecológica”!

Vista de Zaragoza desde el carril bici de la margen izquierda.

Estación "bizi" en Zaragoza.
Son ya bastantes las ciudades en las que se ha puesto en funcionamiento el alquiler de bicicletas que, como servicio de ocio y diversión,  permite ver pasar  bicicletas por los cada vez más concurridos carriles bici. Todo un logro de esta sociedad. Pero…, si trabajamos o estudiamos a una distancia de nuestros domicilios que estamos dispuestos a asumir como practicable diariamente, ¿por qué no vamos andando? ¿Qué necesidad tenemos de un gasto extra en la adquisición o alquiler de una bicicleta? Andar es sano, barato y menos contaminante que cualquier otro medio de transporte. Si se puede, también andando.




sábado, 26 de noviembre de 2011

Centros comerciales y vida ecológica


Centro Comercial Plaza, en Zaragoza.

       No resulta difícil encontrar en prensa noticias o artículos referentes a los cambios de vida que tenemos que adoptar para ir frenando el cambio climático. Muchas de ellas son de tal nivel conceptual que solo unos pocos lectores u oyentes son capaces de entender claramente su contenido. Otras tienen tal cantidad de mensajes colaterales que terminan siendo esos los que realmente calan en las gentes que quieren informarse de cómo hacer semejante misión: frenar el cambio climático, sin darse cuenta que tienen poco que ver con objetivo propuesto, siendo los métodos que se utilizan  muchas veces tan burdos que casi resulta vergonzoso referirse a ellos.
Aparcamiento centro comercial.
        Un ejemplo paradigmático en estos temas lo presenta el recurrente intento por parte de personas supuestamente formadas en temas ecológicos de demostrar a la sociedad, y convencer a los dudosos, de que llevamos en los tiempos actuales una vida tan, como muchos tildan con desprecio, “americanizada” en algunos aspectos, que solo nos puede llevar a un inevitable expolio de la naturaleza, impropio de gentes civilizadas como nosotros. Y uno de los temas  estrella es, sin duda, la utilización de esos grandes espacios sociales modernos que se llaman “centros comerciales”. Todo el mundo sabe que esos centros suelen instalarse en las afueras de las ciudades, donde disponen de grandes superficies en las que se distribuyen espacios de ocio, comercio y diversión. Y también que esos lugares se usan por la ciudadanía para pasar largos periodos de tiempo, habitualmente los fines de semana, donde familias enteras compran e intentan divertirse,  protegidos de las inclemencias del tiempo, en la gran oferta de ocio y comercial del lugar.  Como es natural esas personas suelen desplazarse hasta allí en sus vehículos particulares, pues el uso del transporte colectivo hasta el centro comercial, que lo hay, suele ser incómodo si se hacen compras abultadas y le quita independencia al hecho de ir. Y es ahí donde empiezan a salir los fantasmas de conciencia ecológica que tienen muchos guardianes  del buen hacer ecológico. A juzgar por sus severas consideraciones, ese tipo de vida, con un estilo tan poco tradicional y lejano a los casi  sagrados preceptos de la compra diaria en el comercio de cercanía, cual misa dominical en su parroquia, les saca de quicio, de su quicio ecológico, o falsamente ecológico en mi opinión.
Parque Nacional de Ordesa (Huesca).



Vistas del aparcamiento del Parque Nacional de Ordesa.

       No pretendo demostrar nada pero sí poner sobre el tapete alguna consideración personal al respecto. Recuerdo un artículo en Heraldo de Aragón de diciembre de 2008 en el que se instaba a la gente a cambiar de “estilo de vida” por los motivos antes expuestos, haciendo hincapié en ellos a la poco edificante forma de comprar y divertirse de la gente al acudir a centros comerciales. Y, claro, usando principios medioambientalistas referentes a la repercusión de ese tipo de vida en la aceleración del cambio climático. Seguramente el articulista al que hago referencia, y otros muchos semejantes, no se dio cuenta que para hacer la fotografía con que se  ilustraba el artículo (un aparcamiento de coches del Centro Comercial Plaza, en Zaragoza, totalmente abarrotado de coches) tuvo que desplazarse hasta allí, a unos 15 kilómetros  del centro de la ciudad, en algún medio de transporte (digo yo) y que siendo el artículo del diciembre zaragozano no creo que fuera a pie o en bicicleta, como sería lo propio, aunque no lo indica en el artículo, desde luego. Estamos de acuerdo en que si esas familias o grupos de amigos que ese día se desplazaron al centro comercial se hubieran quedado en el centro de la ciudad y no hubieran tenido esa necesidad de coger su coche para ir de compras o divertirse no se hubiera emitido a la atmósfera la cantidad de CO2  que contribuyó, sin duda, al cambio climático que se está empezando a desarrollar sobre la Tierra.
Ordesa.
        En eso estamos todos de acuerdo. Pero resulta un tanto extraño que estos articulistas con preocupaciones ecológicas tan sutiles no entren a considerar otras actuaciones sociales que, sin embargo, tienen el sello de “admitidas” por el colectivo ecologista de cualquier sitio, e incluso propiciadas por ellos y muy valoradas y admiradas. Y me explico. Supongamos que esos cientos de coches del centro comercial, con sus amigos o familias dentro se disponen a ir ese mismo día hasta el Parque Nacional de Ordesa, por ejemplo, desde Zaragoza. Desde esta ciudad, ida y vuelta al parque hay unos 500 kilómetros. Digo yo que ese trayecto tan largo es lo suficientemente  importante como para  tener en cuenta la gran cantidad de gases contaminantes y  de CO2   que emitirían esos vehículos a la atmósfera, y sin embargo, no habrán oído ustedes ni un comentario de corte ecologista en contra de las masivas  visitas a los Parques Nacionales. ¿Y por qué? La respuesta no es fácil, sobre todo teniendo en cuenta que los medios de información suelen “filtrar” los datos u opiniones contrarias a lo “políticamente correcto” Y en este caso esa corrección se basa en que los espacios naturales se respetan y se consideran santuarios ecológicos por la sociedad si, y solo sí, se conocen por el gran público.  Por lo que el ir allí no solo no es considerado algo malo ambientalmente hablando, obviando el hecho de ir en  contaminantes vehículos de cuatro ruedas que se mueven con energías fósiles, sino que es necesario animar e incentivar a la gente para que vaya a verlos para que así se desarrolle en ellos su “amor por la naturaleza”. En esos casos no hay contaminación alguna que predisponga a los colectivos ecologistas a desaconsejar grandes desplazamientos para  la visita. La contemplación de la naturaleza debe hacerse para  contribuir al ejercicio ecológico-didáctico de enseñar  y divulgar las riquezas naturales. El bien conseguido, se supone, de concienciación social conservadora del entorno, al llevar una “vida natural”, está muy por encima del mal producido por la contaminación emitida desde los coches que se desplazan hasta allí desde cualquier rincón de nuestra geografía. Al parecer, eso no es una forma de vida ni “americanizada” ni que debamos cambiar, aunque sea altamente contaminante.
       En mi opinión, este ejemplo es uno de los que  sirven para ver el gran mal que se está haciendo desde la  visión distorsionada que tienen algunos “ecologistas convencidos” respecto a lo que se debe poner en evidencia de nuestros tipos de vida y los cambios necesarios en ella. La incoherencia y falta de honestidad en muchas de esas gentes, que se dicen y autodenominan los salvaguardas de la naturaleza, hacen que muchas personas poco formadas, aunque  sensibles a la conservación del entorno, pierdan la confianza en las informaciones que reciben  y se vean sin unos principios claros a seguir. Comprobar las distintas varas de medir que suelen tener aquellos que les recriminan constantemente, desde su poltrona naturalista, de llevar una vida totalmente  equivocada en temas ecológicos, no es hacer nada bueno por el ecologismo y el respeto al entorno que se debe tener, siendo descorazonador el constatar que luego esos  son los primeros en ser cómplices o servir de coartada para desarrollar un tipo de marketing ecológico con intereses  poco claros. ¿A quién pretenden engañar?

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Las Grutas de Cristal de Molinos (Teruel) y sus fósiles.

Interior de Las Grutas de Cristal, Molinos (Teruel).

Vista parcial de la localidad de Molinos (Teruel).
      
       Situadas en el Bajo Aragón turolense, cerca de Alcañiz, Calanda y Alcorisa, las cuevas de Molinos son uno de los centros turísticos más interesantes de la provincia de Teruel. Descubiertas y exploradas inicialmente por D. José Subils en la década de los 60 del pasado siglo fueron objeto de unos estudios de carácter geológico y paleontológico en los años 1983 y 1984, coordinados por los profesores de la Universidad de Zaragoza, D. Guillermo Meléndez en el estudio previo de 1983, y publicado en 1986 por el Instituto de Estudios Turolenses (CSIC), y el catedrático de paleontología D. Eladio Liñán para un segundo estudio más exhaustivo, publicado en 1988 en la Memorias del Museo de Paleontología de la Universidad de Zaragoza. Estos estudios se iniciaron gracias a la colaboración del geólogo  D. Javier Cuchí, que durante una visita turística a las cuevas fue consciente del potencial paleontológico de las mismas, consiguiendo una pequeña cantidad de relleno sedimentario, unos 50 gramos aproximadamente, del que se obtuvieron con su procesado más de 20 piezas dentarias de roedores, tema de mi especialidad paleontológica.  Durante el  proceso de excavación, se descubrieron en esos rellenos sedimentarios  de la cueva abundantes restos fósiles de vegetales y otros  vertebrados  de los últimos episodios del Pleistoceno superior, seguramente de no más de 10.000 años de antigüedad, y que permitieron empezar a interpretar  un posible paleoecosistema del entorno inmediato de la cueva en esa época prehistórica, así como enmarcar el ambiente en el que vivió el conocido “Hombre de Molinos”, representado por una mandíbula humana casi completa que se había obtenido con anterioridad a la excavación de la cueva , y que fue custodiada por el entonces alcalde de la localidad D. Orencio Andrés.

Situación geográfica de Molinos.



Plano de las Grutas de Cristal.


Estalactitas con esmécticas.

Interior de la cueva.

Detalle de esmécticas.


Museo de Molinos.

        Algunas de los fósiles que se registraron en Molinos pertenecen a  especies como la marta (Martes foina), el oso pardo (Ursus arctos), el tejón (Meles meles), el gato montés (Felis silvestris) el lirón careto (Eliomys quercinus), o esporas de diferentes taxones de helechos, lo que contrasta enormemente con el ambiente frío y seco del entorno actual de la zona. Los ejemplares mejor conservados de estas especies se conservan en las instalaciones de la Sala de Paleontología del museo local.
Cráneo de marta (Martes foina).
 

Marta actual.

Molar de Ursus arctos (0so)

Oso pardo actual.

Fragmento de maxilar derecho de Felis silvestris (gato montés).

Gato montés actual.

Mandíbula de Meles meles (tejón).

Tejones actuales.

Mandíbula del “Hombre de Molinos”.

       Además de contemplar las bellezas  de Molinos, pueblo medieval con abundantes casonas y edificios bien conservados y restaurados, las cuevas  son un buen ejemplo de modelado kárstico, con peculiares formaciones endokársticas, como las denominadas estalactitas “esmécticas”, que además de su pureza cristalina presentan un crecimiento un tanto atípico al desarrollarse en planos horizontales o subhorizontales. La cavidad, no muy grande en dimensiones, aunque sí en belleza, presenta dos grandes salas dispuestas en diferentes cotas y a las que se accede por un cuidado pasillo artificial excavado en la roca viva, permitiendo ver así los sucesivos episodios de formación de costras estalagmíticas, con su típica empalizada de cristales de aragonito y/o calcita,  que no resultan fácil de ver en otras cuevas de interés turístico.


Portadas de las publicaciones geológicas y paleontológicas de Molinos, de 1986 y 1988.

Referencias bibliográficas:
GIL BAZAN, E. (1986). Los micromamíferos (INSECTlVORA. RODENTIA y LAGOMORPHA) de la Cueva de las Graderas, Molinos (Teruel). Nota preliminar in: La Cueva de las Graderas. Molinos (Teruel). Inst. Est. Tur. (C.S.I.C.). Teruel. pp. 11-20.
CALVO, J.M.; GIL, E.; AZANZA, B.; BENITO, G.; CANUDO, I. (1986).Relleno kárstico de la Cueva de las Graderas: interpretación sedimentológica. in: La Cueva de las Graderas. Molinos (Teruel). Inst. Est. Tur. (C.S.I.C) Teruel. pp. 29-38.
AZANZA, B.; BLANCO, M. J.; GIL, E. (1988). Estratigrafía del relleno excavado in: Estudio geológico y paleontológico de la Cueva de Las Graderas Molinos Teruel. Mem. Mus. Pal. Univ.  Zaragoza nº3 (1). pp. 25-26.
GIL, E. (1988). Micromamíferos (INSECTIVORA, RODENTIA). in: Estudio Geológico y paleontológico de la Cueva de Las Graderas (Molinos, Teruel). Mem. Mus. Pal. Univ. Zaragoza nº 3,(1), pp. 31-54.
AZANZA, B.; BLANCO, M.J.; GIL, E.(1988). Paleoecología y Bioestratigrafía. in: Estudio geológico y paleontológico de la Cueva de Las Graderas Molinos (Teruel). Mem. Mus. Pal. Univ. Zaragoza nº 3 (1). pp.75-77.
GIL BAZAN, E. (1988). Paleontología de la Cueva de Las Graderas. Cuad. Parque Cult. Molinos (Teruel). Esc. Tall. de Molinos. pp.4.


lunes, 21 de noviembre de 2011

La Paleontología en la Educación Secundaria aragonesa.



            La educación preuniversitaria española está dividida en dos grandes etapas formativas: la Educación Primaria, que abarca desde los seis años hasta los doce, y la Educación Secundaria, desde los doce hasta los dieciocho. A partir de junio de 2007 es posible aplicar en Aragón la adecuación de la Ley Orgánica de Educación española (LOE) en la docencia directa con el alumnado de secundaria, para lo que ha sido necesaria una labor de aragonesización de dicha ley. La Consejería de Educación y Ciencia del Gobierno Aragonés tuvo a bien el encomendarnos esa labor, exponiéndose aquí  tanto los criterios seguidos para dicho proceso así como el resultado reflejado en la documentación legal aragonesa, en especial para los contenidos referentes a las Ciencias Naturales y la Paleontología.

     Con el fin de comprender mejor cuál es el contexto educativo general de la Paleontología es necesario apuntar que durante las dos últimas décadas se han sucedido en el estado español varias leyes educativas que, aunque no difieren demasiado unas de otras en sus contenidos básicos e itinerarios docentes, han contribuido a generar una gran confusión en la sociedad. Es difícil encontrar una respuesta clara ante los interrogantes típicos de los padres con hijos estudiantes de Educación Secundaria, respecto a qué materias o cursos se pueden cursar en ese período por los adolescentes.



           
       

            El propio sistema educativo genera, con la incorporación de nuevos contenidos y asignaturas, una división de itinerarios que no facilitan la ubicación de ciertas materias, de uso y conocimiento tradicional para esos padres, en los cursos establecidos por la ley. Es en ese sentido donde las materias relacionadas con la Biología y la Geología se sitúan, y han tenido que adaptarse, a ocupar estrechos espacios docentes de las diferentes opciones que se proponen.


           
En este sentido, es necesario poner de manifiesto que, en  el desarrollo aragonés de la actual Ley Orgánica de Educación (LOE), no se incluye contenido alguno relacionado con la Geología y la Paleontología para Educación Primaria. Y en lo que respecta a la Educación Secundaria, que afecta a jóvenes de entre 12 y 18 años de edad, los contenidos curriculares  de  Ciencias de la Naturaleza, en lo que concierne a Geología, casi queda relegada a un plano situado dentro del ámbito de la optatividad. Aún así, el momento actual puede ser considerado como excepcional en relación con la inclusión de temas propiamente paleontológicos en el desarrollo curricular en Aragón, pues la norma legal refleja e introduce formalmente numerosas aportaciones en este sentido.



Análisis de los contenidos de paleontología en el currículo aragonés para la ESO.

La Enseñanza Secundaria Obligatoria se estructura en cuatro cursos denominados primero (1º), segundo (2º), tercero (3º), y cuarto (4º) de ESO.

 En lo que respecta a las enseñanzas de Geología, que son los que incluyen, en concreto, contenidos de Paleontología, se distribuyen en las siguientes materias y cursos: Ciencias de la naturaleza para 1º y 2º, y Biología y geología para 3º y 4º, siendo en este  último curso una asignatura de carácter optativo.


             Primero de ESO (Educación Secundaria Obligatoria).

El currículo de la asignatura de Ciencias de la naturaleza en primero de ESO consta de tres bloques temáticos. Es en el bloque 3 donde se contemplan contenidos de paleontología:

Bloque 3. Los seres vivos y su diversidad.
La vida a lo largo de la historia terrestre. Los fósiles.

1.-Idea general sobre los principales períodos de la historia terrestre.

2.-El registro fósil. Los fósiles como documentos históricos.

3.-Visión general de la historia de la vida sobre la Tierra.

Si se analizan estos epígrafes de tema paleontológico del bloque 3 debe tenerse en cuenta, de cara a la práctica docente que, ante todo, son temas completamente nuevos para el alumnado, ya que en Educación Primaria  no han sido desarrollados por no estar contemplados en la normativa educativa. Este hecho contrasta enormemente con la aparente complejidad que parecen tener esos tres puntos de temática paleontológica, dejando la responsabilidad a los departamentos didácticos de Ciencias Naturales de los centros docentes de ejecutar una de las labores más delicadas en el proceso educativo: la realización de una programación adecuada, tanto en contenidos concretos como en el desarrollo de competencias curriculares, a un  alumnado sin ningún conocimiento previo de tipo paleontológico.

Una adecuada programación, así como una esmerada y dedicada docencia, deberán contribuir a un verdadero y ajustado conocimiento paleontológico, así como servir como inicio de una respetuosa afición por los fósiles y la Paleontología. Para ello es indudable que el alumnado debe sentirse bien informado, documentado y evaluado respecto al avance de sus conocimientos. En ese sentido el currículo aragonés incorpora como su  criterio de evaluación número 16 para primero de la ESO lo siguiente:

“Analizar e identificar las principales formas de vida en el pasado de la Tierra, así como valorar su importancia biológica y geológica”.

“Con este criterio se quiere valorar si el alumnado es capaz de observar, describir e identificar los principales grupos de fósiles, relacionándolos con los más notables acontecimientos y períodos de la historia terrestre. Asimismo, se pretende incidir en el conocimiento de que la Tierra actual y sus seres vivos son el resultado de una larga y compleja historia”.

Como se deduce del análisis de este criterio de evaluación, para los alumnos de primero de ESO es suficiente con que lleguen a comprender lo que en sí significan los fósiles en cuanto a restos de organismos que vivieron en épocas pasadas de la historia de la Tierra, así como, y sin profundizar demasiado, saber diferenciar y realizar unas sencillas clasificaciones de fósiles, lo que les permitirá comprender mejor conceptos  tan en uso actualmente, como los de biodiversidad, población, especie, o biocenosis. No se trata, pues, de hacer reconocer al alumno demasiados ejemplares fósiles, sino de comprender su significado como resto pétreo de un ser que existió, facilitando así la comprensión de su importancia biológica y geológica.

            Segundo y tercero de ESO (Educación Secundaria Obligatoria).

En estos cursos no hay previsto en la ley de educación el desarrollo de ningún contenido de paleontología, aunque sí se contemplan de geología general, en especial de geomorfología y materia mineral.


Ammonites. Era secundaria.

Cuarto de ESO (Educación Secundaria Obligatoria).

Los contenidos paleontológicos del currículo de cuarto de ESO son especialmente abundantes. De tres bloques en los que están distribuidos, la Paleontología queda reflejada en los bloques 1 y 2.

Cuarto de ESO. Biología y Geología.

Bloque 1. La Tierra, un planeta en continuo cambio.
La historia de la Tierra.

1.- El origen de la Tierra. El tiempo geológico: ideas históricas sobre la edad de la Tierra. Principios y procedimientos que permiten reconstruir su historia geológica. Utilización del actualismo como método de interpretación.

2.-La Paleontología. Concepto de fósil y su importancia como testimonio de la vida del pasado. Tipos de fósiles. Procesos de fosilización. Los primeros seres vivos y su influencia en el desarrollo de la vida en el planeta.

3.-Las eras geológicas: ubicación de acontecimientos geológicos y paleontológicos importantes. Fósiles característicos de cada era y su registro paleontológico en Aragón.

4.-Identificación de los principales grupos de fósiles. Yacimientos aragoneses estudiados más importantes y fósiles singulares.


Bloque 2. La evolución de la vida.
Origen y evolución de los seres vivos. Historia de la vida sobre la Tierra.

1.-El origen de la vida en la Tierra. Hipótesis sobre dicho origen.

2.-La vida  a lo largo del tiempo geológico. Principales grupos de organismos fósiles.

3.-Identificación y reconocimiento de las principales características de los fósiles más representativos, particularmente de los más frecuentes en las unidades geológicas aragonesas.

4 al 10.-Biodiversidad y teorías evolucionistas.

11.-La evolución humana. Principales etapas en la evolución del género humano.

No pretendemos realizar aquí un estudio exhaustivo de los criterios de evaluación que la  norma establece para este curso, aunque nos parece importante resaltar que, y respecto a los 16 criterios de evaluación establecidos para cuarto de ESO,  en 6 de ellos se hace referencia expresa a temas de  Paleontología. De todos ellos resulta más relevante el dato recogido en el criterio 10 donde se indica expresamente el término “patrimonio paleontológico” en lo referente al registro fósil de Aragón.

En el criterio 10:

“Reconocer los principales grupos de fósiles, con especial atención a los más representativos de las unidades estratigráficas de Aragón.”

“… se evalúa aquí la aplicación de los correspondientes conocimientos al entorno aragonés, así como el reconocimiento de la importancia de nuestro patrimonio paleontológico.”

Mandíbula cuaternaria de Tejón.
Contenidos de Paleontología en el Bachillerato.

           El bachillerato comprende la etapa educativa que se distribuye en dos cursos entre los 16 y los 18 años de edad, siendo de carácter voluntario. Esta etapa formativa se desarrolla a través de varias modalidades temáticas donde se cursan asignaturas denominadas obligatorias, de modalidad y optativas. Las relacionadas con las Ciencias de la Naturaleza son cuatro: Biología y geología, y Ciencias para el mundo contemporáneo, en 1º de bachillerato; y Biología, Ciencias de la Tierra y medioambientales, y Geología en 2º curso .

           Es en este contexto docente donde encontramos varios apartados de la asignatura Geología, de 2º de bachillerato, los contenidos de paleontología:


Bloque 7.
El tiempo en Geología.

-La Paleontología. Concepto de fósil y fosilización. Tipos de fosilización. Tipos de fósiles.

-El origen de la vida: hipótesis predominantes. Evolución de los seres vivos. Hipótesis y teorías evolutivas. Lamarquismo, darwinismo, teoría sintética de la evolución. Controversia entre las distintas ideas evolucionistas y antievolucionistas.

-El Paleozoico. Ubicación temporal y divisiones. Tectónica y situación paleogeográfica de la era primaria. Aparición y extinción de los principales grupos de organismos fósiles del paleozoico. Los trilobites y otros invertebrados. Aparición y evolución de los primeros vertebrados: peces y anfibios. Vegetación paleozoica.


Trilobites.

-El Mesozoico. Distribución temporal de sus divisiones. Cambios paleogeográficos y sus causas. Fauna y flora mesozoica. Principales grupos de invertebrados marinos: Los ammonoideos: descripción morfológica y significado paleobiológico. Vertebrados mesozoicos: reptiles y dinosaurios. Criterios de clasificación. Aparición de los mamíferos. Extinción finimesozoica: hipótesis, causas y consecuencias.

-El Cenozoico. Distribución temporal de las eras terciaria y cuaternaria. Paleogeografía del cenozoico. Deformación tectónica de este período. Fauna y flora fósil característica. Los mamíferos y modernización de la fauna. Evolución de los homínidos. Proceso de hominización. Principales taxones fósiles de homínidos. Yacimientos importantes con restos fósiles humanos en el mundo.


Rana fósil de Libros (Teruel).

-Reconocimiento  visual de los grupos principales de tipos de fósiles de diferentes edades. Identificación de fósiles aragoneses y su posición en la escala temporal.

           Respecto a los criterios de evaluación en 2º de bachillerato, de los doce existentes, el número 10 hace mención expresa a la paleontología de la siguiente manera:

10.-Conocer el objeto de estudio y criterios  de la Paleontología, concepto de fósil y de fosilización, así como las formas principales del registro paleontológico.

           Deben conocerse las diferentes formas de fosilización, así como el reconocimiento de los grupos faunísticos y florísticos con más abundante registro fósil. Se deben reconocer los taxones de fósiles principales de las distintas eras y periodos de la historia de la Tierra, y sus procesos evolutivos. Procesos de extinción masiva en la historia geológica del planeta. El alumnado reconocerá visualmente diferentes fósiles, clasificando y describiendo los grupos más significativos del registro fósil aragonés. Deberá conocer las propuestas de filogenia humana y los taxones de homínidos que se han sucedido desde la aparición del hombre hasta la actualidad. Así mismo debe conocer yacimientos paleontológicos aragoneses y españoles importantes.


  La distribución de contenidos paleontológicos en los temarios de geología del bachillerato resulta aparentemente densa y compleja, haciendo un recorrido exhaustivo por los diferentes grupos fósiles, sus episodios temporales de existencia en la Tierra, así como sus procesos evolutivos. Se resalta de manera especial la importancia que científica y socialmente tiene el conocimiento de la estirpe humana, a través del estudio de los restos fósiles humanos de la península ibérica y del mundo. También se completa la información paleontológica con un estudio del contexto paleogeográfico en función de la evolución geotectónica de los períodos correspondientes.

 Esta densidad conceptual que ofrece el currículo debe ser filtrada convenientemente a través de la programación departamental de los centros educativos, de tal forma que puedan realizarse acotaciones de contenidos que los limiten sin desvalorizar ni disminuir el proceso evaluador.

 En este sentido, es el criterio de evaluación número 10 de la normativa el que sintetiza y aclara eficazmente el grado de conocimientos que deben ser exigidos al alumnado respecto a estos contenidos. En él se hace especial hincapié en la necesidad de identificar y conocer las características principales de los diferentes grupos fósiles, así como sus procesos evolutivos, y comprender los datos obtenidos del estudio geológico integral de yacimientos paleontológicos, sobre todo aragoneses, en relación con su contexto paleogeográfico y geotectónico .

 De lo anteriormente expuesto podemos obtener varias conclusiones. En primer lugar que la riqueza paleontológica de la región aragonesa, además de ser protegida en virtud de la Ley de Patrimonio Cultural de Aragón (BOA, 29 de marzo de 1999), ha alcanzado el suficiente peso científico y social que ha sido incluida definitivamente en la normativa educativa aragonesa preuniversitaria (currículo aragonés: BOA, 1 de junio de 2007). En este sentido es necesario indicar que los criterios pedagógicos vigentes han desaconsejado la inclusión de contenidos geológicos y paleontológicos en la Educación Primaria, aunque son especialmente abundantes en la Educación Secundaria y el Bachillerato.

Además de la abundancia de contenidos paleontológicos ya señalados es importante destacar el gran avance conceptual que supone que en la normativa vigente se incorpore el término “patrimonio paleontológico” en lo referente a Aragón, pues se consolida, a través del sistema educativo, la inclusión de los fósiles y la Paleontología en el contexto sociocultural actual, distanciándose de la tradicional consideración de esta ciencia como minoritaria y elitista. Nunca como ahora la paleontología aragonesa había sido situada en las altas cotas de consideración de que disfruta en este momento, estando asegurada su difusión y conocimiento a través de la docencia directa de la misma en varios cursos de la Educación Secundaria.


           Referencias bibliográficas.

          Gil Bazán, E; Calvo Hernández J, M. (2005). Un ejemplo de utilización de patrimonio paleontológico como recurso didáctico: el yacimiento de Megaplanolites ibericus de Bueña (Teruel). Homenaje Profesor Peter Carls. VIII Jornadas Aragonesas. Paleontología: “La cooperación internacional en la Paleontología española”. Institución Fernando El Católico (CSIC) Zaragoza, pp. 243-253.

          Gil Bazán, E. (2008). La Paleontología en Aragón: los fósiles como valor patrimonial e instrumento didáctico.  Homenaje Profesor Emiliano Aguirre. X Jornadas Aragonesas Paleontología: “La vida en el Terciario. Del impacto del meteorito al origen del hombre”. Institución Fernando El Católico (CSIC) Zaragoza, pp. 205-226.

         Gil Bazán, E. (2009) La Paleontología en la educación Secundaria aragonesa. Naturaleza Aragonesa, nº 22 (SAMPUZ), pp. 4-8.

2º DE BACHILLERATO
COMUNES
DE MODALIDAD
OPTATIVAS


HUMANIDADES Y CIENCIAS SOCIALES
CIENCIAS

Se elige una
HUMANIDADES
CIENCIAS SOCIALES
CIENCIAS E INGENIERÍA
CIENCIAS DE LA SALUD
Historia de España3h
Latín II
4h
Matemáticas Aplicadas
4h

Matemáticas II
4h
Química
4h
Ciencia,Tecnología y Sociedad.
4h
L. Castellana y Literatura II3h
Francés. (2º idioma)
4h
InglésII3h
Historia del Arte
4h
Geografía
4h
Física
4h
Biología
4h
Fundamentos de Admón y Gestión
4h
Filosofía II3h
LiteraturaUniversal
4h
Tutoría1h
Griego II
4h
Economía y Organización de Empresas
4h
Dibujo Técnico
4h
Ciencias de la Tierra
4h
Física
4h
Religión / “Alternativa”1h
Geología
4h

  


4º ESO

ASIGNATURAS
HORAS SEMANALES
Comunes
Obligatorias
Ciencias Sociales
3h
Educación Física
2h
Inglés
4h
Lengua Castellana
4h
Vida Moral y Reflexión Ética
2h
Tutoría
1h
Matemáticas
A
4h
B
Optativas
troncales
Se cursan dos
(3 h cada una)
Biología-Geología
6h
Física-Química
Tecnología
Latín
Educación Plástica y Visual
Optativas
 Se cursa una


Informática
3h
Taller de Matemáticas
Latín
Francés 2º Idioma
Música
Religión / Historia y Cultura de las Religiones/Atención Educativa
1h
T O T A L . . . . .
30 h





1º ESO

ASIGNATURAS
HORAS SEMANALES
Comunes
Obligatorias
Ciencias de la Naturaleza
3h
Ciencias Sociales
3h
Educación Física
2h
Educación Plástica y Visual
3h
Lengua Castellana y Literatura
4h
Lengua Extranjera (Inglés)
3h
Matemáticas
4h
Música
3h
Tutoría
1h
Optativas
Se cursa una
Optativas habituales:
2h
Francés 2º idioma
Taller de Lengua
Taller de Matemáticas
Religión / Historia y Cultura de las Religiones/Atención Educativa
2h
T O T A L . . . . .
30 h