La Paleogeografía se encarga del estudio de la distribución de
continentes y océanos a lo largo de la historia geológica de la Tierra, así
como del estudio de los paleorrelieves de la superficie del planeta. Para poder
hacer una reconstrucción paleogeográfica fiable es necesario hacer una exhaustiva recopilación de datos
geológicos, de todas y cada una de sus ramas o especialidades, y en especial de la paleontología, estratigrafía,
sedimentología, tectónica, petrología, y mineralogía.
Hoy en día se tiene una idea aproximada de cuál ha sido la
evolución planetaria de mares y continentes deduciendo a través de detallados
estudios geológicos los avances (transgresiones) y retrocesos (regresiones) de
las líneas de costa; la distribución y
variación de tipos y formaciones rocosas
del planeta, en base a su naturaleza litológica y sus cambios temporales y
espaciales; su contenido paleontológico, lo que permite además deducir ambientes
sedimentarios del pasado y reconstruir paleoecológicamente entornos de otras épocas
geológicas, así como, y por último, la
gran influencia en la evolución y desarrollo paleogeográfico del grado de deformación
tectónica sufrida por los diferentes materiales.
Teniendo en cuenta todos estos factores, exponemos aquí esta
sucesión gráfica de la posición paleogeográfica de Aragón, y su evolución, a lo largo de los últimos 570 millones de
años:
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| Paleozoico inferior. |
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| Paleozoico superior. |
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| Mesozoico inferior. |
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| Mesozoico superior. |
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| Cenozoico inferior. |
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| Cenozoico superior. |