¡Dejadme vivir! Geología, Paleontología, Ecología, Educación.

Enrique Gil Bazán.
Doctor en Ciencias Geológicas (Paleontología).
Dpto. Biología y Geología. IES Ramón y Cajal (Zaragoza)
Consejería de Educación, Universidad, Cultura y Deporte. Diputación General de Aragón.
Zaragoza, Aragón, España.

lunes, 20 de febrero de 2012

Las pirámides volcánicas de Güímar (Tenerife, Islas Canarias)

Pirámide de Güímar (Tenerife). Foto: E. Gil  (2009).


     Inicio esta entrada advirtiendo que, intencionadamente, en ningún momento doy en ella una  referencia bibliográfica de los datos que expongo a continuación, pues mi pretensión es comentar someramente lo peculiar y significativo que supone el estudio y contemplación de estas construcciones piramidales de Tenerife, en relación con la situación geológica de su entorno, y no un personal posicionamiento en cuanto a las afirmaciones tajantes, en varios y divergentes sentidos, que se pueden encontrar en las informaciones y referencias turísticas, históricas o científicas publicadas sobre este lugar.

     Con categoría de Bien de Interés Cultural y a unos 26 kilómetros de la ciudad de Santa Cruz de Tenerife, se encuentra el Parque Etnográfico “Pirámides de Güímar” que ofrece la posibilidad de contemplar estas curiosas construcciones escalonadas, también llamadas  “Majanos de Chacona”. Se localizan en el municipio del mismo nombre en la costa sureste de la isla de Tenerife (Islas Canarias), siendo hasta  cinco las construcciones visibles con forma de pirámides escalonadas de base rectangular.


Pirámide. Detalle de las aristas con bloques tallados.

     Su construcción ha sido encuadrada históricamente por algunos en la segunda mitad del siglo XIX, época de la explotación económica en Canarias de la cochinilla, un insecto parásito de la chumbera del que se extrae un tinte muy apreciado. La explotación de la cochinilla resultaba entonces muy rentable, por lo que se prepararon para su explotación numerosas fincas de la zona que, hasta ese momento, habían permanecido estériles debido a la mala calidad agrícola del terreno volcánico. Al parecer, y siempre según el criterio arqueológico, las piedras extraídas en la limpieza de estas fincas se almacenaban formando las estructuras piramidales, y hasta hace pocos años la memoria oral de los muy ancianos del valle de Güímar recordaba esos trabajos de limpieza y amontonamiento de piedras. En el caso de las de Güímar, existen tanto un acta notarial de compra de la finca, fechada en 1854, en que la presencia de las pirámides no se menciona, y un documento de partición fechado en 1881 en el que estas extrañas estructuras son mencionadas por primera vez, por lo que la fecha de construcción queda acotada por los técnicos en el intervalo de 1854 a 1881.

Sección de un muro de la pirámide. ¿Amontonamiento de piedras? Foto: E.Gil (2009)
Pirámide con escaleras en su lado oeste.

Caldera de Pedro Gil, Tenerife.


     En 1991, varios investigadores del Instituto de Astrofísica de Canarias descubrieron que el complejo principal de las Pirámides de Güímar está orientado astronómicamente. Es decir, este complejo señala, por un lado, la puesta de Sol el día del solsticio de verano y, por otro, la salida del Sol el día del solsticio de invierno. Descubrieron también el fenómeno de la "doble puesta" o “baile del Sol” el día del solsticio estival: el Sol se oculta primero tras un saliente del borde de la caldera volcánica llamada de “Pedro Gil”, reaparece por un instante, no más de 5 minutos, al superar dicho saliente y se oculta, finalmente, por el fondo de la caldera. Las orientaciones solsticiales hicieron pensar a algunos que las Pirámides eran antiguos templos. No hay, no obstante, indicación alguna de ello y, en todo caso, de la orientación solsticial, por sí sola, no es posible concluir nada relativo a la fecha de construcción. Sin embargo, la orientación del complejo piramidal, de NO a SE en su eje mayor, junto a las supuestas pretensiones astronómicas del conjunto, parece que tiene que ver ahora, además, y siempre según esos investigadores en astrofísica, a las aficiones masónicas de los dueños decimonónicos del terreno en el que están las pirámides.

Vista general de las Pirámides de Güímar, Tenerife. Foto: E. Gil (2009)

Alineamiento de estructuras piramidales.

Alineamiento en sección.

    En fin, todo esto es el resultado de investigación de personas, en primer lugar, dedicadas a esclarecer lo misterioso de estas pirámides de Canarias, y por otro, por el empeño de científicos en desmontar el supuesto esoterismo que rezuma su origen y construcción. Los estudios arqueológicos concluyen que la datación de las pirámides es del siglo XIX. ¿En qué se basan para esta datación? Los métodos conocidos de datación son de tipo relativo y absoluto. Si han usado alguno relativo, ¿con qué han comparado? Si es absoluto, ¿qué técnica utilizaron sin mencionar ningún material datable? Por otro lado, las excavaciones hechas en las pirámides descubren que no son macizas con rocas iguales a las que se ven desde el exterior, sino que están rellenas de lapilli volcánico (material muy fino no superior a los 2 cms de tamaño), lo que se opone claramente a la idea de que son amontonamientos de piedras obtenidas en la limpieza de campos cercanos. Si en una de esas excavaciones hechas  allí se encuentran, como así fue, restos de habitación o cobijo con restos líticos y, al parecer, funerarios, ¿por qué no se dataron esos restos? Si tenemos en cuenta ahora las actuales ideas relacionadas con los masones, o su intervención en la construcción de las pirámides, y sus apetencias astronómicas, ¿era un entretenimiento colocar las piedras de limpieza de campos en forma piramidal para, de paso, satisfacer sus ideas esotéricas semiocultas y prohibidas en la época? Todo esto no se sostiene, aunque los científicos del Instituto de Astrofísica de Canarias lo diga y mantenga, pero, ¿realmente han demostrado algo claro? Yo creo que no. ¿De verdad ustedes piensan que las piedras sobrantes del acondicionamiento de los campos circundantes se ordenan así, formando esas grandes formas piramidales, tan perfectas, con esquinas de bloques tallados y alineados, para nada? ¿Por capricho esotérico de unos pocos canarios aficionados a la masonería y sus ocultismos? Creo que queda mucho por investigar. Vayan a ver esas pirámides, piensen y opinen, merece la pena.
Güímar al fondo, desde la cabecera de valle de la caldera de Pedro Gil






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