¡Dejadme vivir! Geología, Paleontología, Ecología, Educación.

Enrique Gil Bazán.
Doctor en Ciencias Geológicas (Paleontología).
Dpto. Biología y Geología. IES Ramón y Cajal (Zaragoza)
Consejería de Educación, Universidad, Cultura y Deporte. Diputación General de Aragón.
Zaragoza, Aragón, España.

miércoles, 11 de abril de 2012

El alabastro aragonés.


Cristal de yeso.

     Considerada como la piedra del arte por excelencia, el  alabastro ha sido desde la antigüedad clásica hasta hoy uno de los materiales más utilizados por arquitectos y escultores debido a sus peculiares características geológicas, como su escasa dureza,  compacidad y translucidez. Su nombre procede del  pueblo egipcio Alabastron, cerca de Tebas, donde afloraba un material calcáreo usado para elaborar entonces  los conocidos recipientes (vasijas y vasos) llamados “alabastrones”, nombre que también usaron, y se ha seguido  utilizando con posterioridad, en general, para denominar a los elaborados con yeso.
Bolo de alabastro. Canteras de Fuentes de Ebro, Zaragoza.
Formación del alabastro.
     Por el término alabastro se conoce hoy en día a una variedad criptocristalina del yeso, translúcido, de escasa porosidad, y formado por cristales  de un tamaño que oscila entre las 10 y 80 micras, siendo los alabastros constituidos por cristales finos los más translúcidos y de mayor calidad.  Su composición es sulfato cálcico hidratado: CaSO4 .2H2O.  El yeso puede deshidratarse, perdiendo moléculas de agua por el efecto de la presión y temperatura, pudiendo pasar a Bassanita y Anhidrita.

     Para entender cómo se forma el alabastro es necesario partir de la precipitación masiva de yeso en el fondo de lagos y lagunas (1) que sufren una intensa evaporación,  por lo que en el fondo se acumulan pequeños cristales (2). Estos materiales cristalinos del fondo  deben ser protegidos por la posterior llegada  de otros materiales sedimentarios (3) que cambian las condiciones fisicoquímicas del yeso, debido al aumento de la presión y temperatura a la se le somete, por lo que el yeso se transforma en anhidrita, que es más estable en esas condiciones. Estos cambios se dan a partir de una profundidad de enterramiento de 200 m, reduciendo su volumen inicial un 40% (4). Si las condiciones de ese entorno cambian, por elevación estructural y erosión, en presencia de agua y pérdida de temperatura y presión, se produce el proceso inverso, pasando de nuevo la anhidrita a yeso (5). Si la incorporación del agua es rápida, no pueden formarse cristales bien desarrollados de yeso, por lo que se da una masa criptocristalina por solapamiento y entramado de microcristales, menores de 0,05 mm, produciendo así el alabastro.
Sucesión de procesos de formación del
 alabastro, con numeración referida en el texto.
El alabastro en Aragón.
     Una gran parte de la extracción mundial actual de alabastro se realiza en el centro del Valle del Ebro. En otros lugares de España ha habido explotaciones que fueron abandonadas por la dificultad de acceso, extracción, bajo rendimiento, o  costes muy elevados, siendo las únicas que siguen en actividad las canteras aragonesas. En Aragón, los yacimientos de alabastro se localizan en dos áreas: en la zona de Calatayud, y en  el Valle del Ebro, cerca de Fuentes de Ebro y Azaila.

Canteras de alabastro de Fuentes de Ebro, Zaragoza.
Área de Fuentes de Ebro- Azaila.
     Esta zona, con una extensión de potencial explotación de hasta 120.000 Ha, se sitúa en depósitos  de la Era Terciaria (Oligoceno y Mioceno) con estratigrafía horizontal  o escasa inclinación. Las capas en las que aparece el alabastro son de hasta 1 m de espesor, estando distribuidas a diferentes cotas, aunque  las de mayor calidad se  sitúan a 250 m de altitud.
     Aparecen aquí dos tipos de alabastros: el “transparente”, en capas más o menos continuas;  y el tipo “buñuelo”, que aflora en nódulos ovoides inmersos en arcillas.
Área de Calatayud.
     Situada  en la franja que va junto al río Jiloca entre Villafeliche y Calatayud, se formó durante el Mioceno, en un ambiente fuertemente evaporítico, dando bancos de yesos de entre 4 y 12 m de espesor. Este alabastro resulta peculiar pues  engloba en sus bolos nódulos de sílex de color marrón.

Zonas de extracción de alabastro en Aragón.
Utilización.
     El alabastro se utiliza hoy en día en escultura, decoración de interiores y, sobre todo, en la  fabricación de  aparatos de luz decorativos. Pero su uso se remonta a la época romana, sin que aparezcan restos o señales de uso prerromano. En época musulmana está acreditado su empleo en el Palacio de la Aljafería de Zaragoza: muralla, capiteles y decoración interior. El arte románico utiliza el alabastro en ventanas de iglesias y ermitas, siendo durante los siglos en los que predomina el arte gótico y renacentista el período de tiempo de mayor profusión en la utilización del alabastro, tanto para edificios religiosos como para civiles, en palacios de la nobleza o edificios oficiales.
Sillares de alabastro en la muralla de la Aljafería de Zaragoza.

Edificio del antiguo Pabellón de Aragón en la Expo de Sevilla.
 Las paredes son de alabastro por lo que se hace patente su translucidez.

     La arquitectura actual también ha utilizado el alabastro aragonés, como puede verse en el Museo de la Fundación Miró de Palma de Mallorca, el edificio de la Asamblea de Madrid, o la Catedral de Los Ángeles, en Estados Unidos. En Aragón, además de usarse habitualmente en obras de restauración de edificios antiguos, el alabastro ha sido empleado  en la construcción del pabellón de Aragón de la Exposición Universal de Sevilla de 1992, o en el Auditorio de Zaragoza.

Catedral de Los Ángeles (EEUU), de Rafael Moneo. Exterior.
Interior de la Catedral de Los Ángeles (EEUU).
 Pared derecha de bloques de alabastro aragonés.
Lonja de Zaragoza.
Detalle de los ventanales con alabastro.
Plancha de alabastro (detalle) en un ventanal de la Lonja de Zaragoza.

 
Sillares de alabastro con lapiaz superficial en la fachada
de S. Juan de Los Panetes, en Zaragoza.
Lapiaz superficial en alabastro de S. Juan de Los Panetes, Zaragoza.

Bibliografía.
Julián Artigas, Mª Pilar. (2009).  El alabastro in: El recorrido de los minerales en Aragón.  Dpto. de Comercio, Industria y Turismo. Dirección General de Energía y Minas. Diputación General de Aragón. 14 págs.

4 comentarios:

  1. Estaba buscando información sobre alabastro y me ha sido útil. Pero me gustaría anotarle algunas cuestiones sobre la explotación.

    Alabastro corresponde a dos minerales diferentes, el de Aragón es el de yeso y no se tiene que confundir con la calcita. Por eso cuando los políticos de aquí hablan del mejor alabastro del mundo deberían informarse antes.

    En la zona de Azaila se estan haciendo verdaderos destrozos en el paisaje, es un paisaje árido que tras la explotación cuesta muchisimo que se recupere. Las empresas mineras lo único que hacen es aplanar el terreno en el mejor de los casos, en algunas ocasiones dejan los agujeros y escombreras al aire.

    Al ser una zona despoblada no hay una oposición a este tipo de extracción y los beneficios no van a la población, cuando digo población me refiero a los que vivimos y no a los propietarios de los terrenos que viven en la capital.

    Recientemente han destruido 2 yacimientos arqueológicos, explotaron una zona ZEPA sin permiso y han destruido antiguos caminos.

    Los políticos de la comarca del bajo Martín se llenan la boca con estupideces sobre los supuestos beneficios de este mineral, tampoco es de extrañar cuando el propio presidente de la comarca tiene intereses personales en este negocio.

    Gracias por dejarme participar.

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    1. Gracias por comentar esta entrada del alabastro. Te comento con detalle a continuación algunas de tus indicaciones. Estoy de acuerdo en que no debe ni puede confundirse el alabastro con la calcita pues son dos minerales completamente diferentes. espero que en mi escrito no hayas detectado confusión alguna, pues sería muy alarmante. Quizás sea exagerado lo de "mejor alabastro del mundo" pero más vale hacer propaganda de lo nuestro a que pase desapercibido e infravalorado, como casi siempre. Por otro lado es muy triste que no se recupere el paisaje una vez explotado el terreno, pues es algo que hay que hacer hoy en día. Pasa lo mismo que cuando se explotan las arcillas para cerámicas, que nadie tapa después los agujeros, como sabrás también por las explotaciones de la zona. Naturalmente hay que pedir los impuestos a las empresas mineras correspondientes a sus resultados económicas de la explotación del mineral, y supongo que los puestos de trabajo son una forma de beneficiar a la población. Por último, si se tiene constancia de destrozo de yacimientos arqueológicos y de caminos hay que denunciar al SEPRONA o a la Guardia Civil el desaguisado pues si no se es cómplice del mismo.
      Nada más, un saludo.

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  2. Gracias Enrique, tu escrito esta perfectamente y no hay confusión, pero si que en alguna charla institucional en la zona se ha hecho referencia a que en Egipto era muy valorado y precisamente el alabastro que era valorado es del de calcita.

    En cuanto a los destrozos ya los denuncie en su día y la DGA esta informada. No creo que una persona sea cómplice por no denunciar cuando esta en peligro su situación social en la zona, ser critico en el medio rural puede salir muy caro. Afortunadamente apenas he tenido problemas cuando he criticado según que situaciones pero no sería el primero que tiene que abandonar un pueblo por no estar de acuerdo con según que políticas.

    También es triste que según que funcionarios encargados de velar por el patrimonio no sean capaces de ver algunas cosas y seamos los ciudanos los que tengamos que acudir directamente a las instituciones a denunciar un hecho.

    Sobre los puestos de trabajo que generan decir que en pueblos en proceso de despoblación causan más perjuicio que beneficios entre otras cosas que en la mayoría de estos pueblos no hay gente trabajando en la explotación. Si que en el entorno hay personas intentando vivir del patrimonio natural y estropear el paisaje no ayuda.

    La poca población que estamos en la zona podríamos acabar marchando porque en muchos casos vinimos atraídos por un paisaje natural.

    Saludos y gracias de nuevo.

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  3. Si en la DGA tienen información y ves que no se hace nada hay que recurrir a los medios informativos para que aireen el tema. Suelen ser más "sensibles" si sale a la luz una información que no les es favorable.
    Estoy totalmente de acuerdo en lo del proceso de despoblación y los puestos de trabajo. De todas formas cuando se tiene un recurso explotable es muy difícil no hacer daño al paisaje, pero hay que valorar si compensa el extraerlo o no. Hay que pensar que vivir del paisaje es algo que muy pocos se pueden permitir y que, el que más por el que menos, siempre hay que recurrir a la tierra para poder hacer algo en un lugar estepario como este. No hay que ner miedo a que te tachen de antiecológico por querer vivir del terreno. desde un buen trabajo en la ciudad se ve todo como especial y conservable pero los únicos recursos que a veces se tienen pasan por "estropear" algo nuestro entorno. Como ejemplo paradighmático de esto es la agricultura, que aunque sea ecológica se aprovecha de un lugar que se destroza íntegro para plantar lo que sea y de eso no se dice nada de nada. Bueno, esto es para una conversación más larga. Si te visitas el blog, en las entradas de ecología, puedes ver una visión crítica de muchos temas de estos que para muchos son inamovibles.
    Un saludo,
    Enrique Gil

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