¡Dejadme vivir! Geología, Paleontología, Ecología, Educación.

Enrique Gil Bazán.
Doctor en Ciencias Geológicas (Paleontología).
Dpto. Biología y Geología. IES Ramón y Cajal (Zaragoza)
Consejería de Educación, Universidad, Cultura y Deporte. Diputación General de Aragón.
Zaragoza, Aragón, España.

domingo, 25 de marzo de 2012

Recursos minerales en reserva: las ofitas de Villel (Teruel).

Ofitas de Villel (Teruel). Foto: E. Gil.

     Conocidas por muchos como “la roca del balasto” debido a la utilización de ese material para usos ferroviarios,  las ofitas  son, desde un punto de vista geológico,  unas rocas de naturaleza subvolcánica procedentes de  magmas que no alcanzaron totalmente la superficie, solidificando a escasa  profundidad. Tienen características intermedias entre las rocas plutónicas y volcánicas, por lo que corresponden a un grupo petrográfico especial. Suelen aparecer encajadas, sobre todo,  en rocas sedimentarias, aunque también se han localizado en metamórficas e ígneas.
Situación geográfica de Villel en Aragón.
     Las ofitas son rocas máficas, de composición basáltica, y están compuestas principalmente de minerales silicatados denominados piroxenos y plagioclasas, con algo de feldespato potásico, olivino, cuarzo o feldespatoides. La forma de disponerse sus componentes minerales, es decir, su textura, se denomina ofítica, y consiste en presentar un armazón de cristales de piroxenos que incluyen cristales tabulares desorientados de plagioclasas.
     La mayoría de los afloramientos de ofitas peninsulares están relacionados con los yesos y margas yesíferas del Triásico superior, que caracterizan la facies Keuper, habitualmente muy deformados tectónicamente. Estos yesos han contribuido a la formación de las rocas ofitas, pues los fluidos magmáticos, al ascender a través de la corteza terrestre por grietas y fisuras, se han “contaminado” en su composición con estos materiales encajantes del Keuper, lo que facilitó la solidificación de la roca adquiriendo su mineralogía y su típica textura ofítica.
Vista al microscopio petrográfico de una ofita.
Muestra de las ofitas de Villel.
     Se tiene perfectamente controlada la distribución peninsular de las ofitas aflorantes, siempre relacionadas con un vulcanismo finitriásico y jurásico, siendo muy abundantes  los puntos cartografiados y registrados geológicamente. En la zona sur de la Cordillera Ibérica son bastantes los puntos de afloramiento, en especial en la provincia de Teruel, en concreto en  áreas cercanas a la Sierra del Javalambre, así como en zonas  de esta cordillera de las provincias de Valencia y Castellón.
Vista desde la vega del río Turia de las Ofitas de Villel: elevación montañosa, a la izquierda de la foto. Foto: E.Gil.
Cantera de extracción de ofitas junto a  Villel en la cima del monte.
     Las ofitas de Villel, al sur de Teruel, se encuentran en la misma zona de acumulación de yacimientos del sur de la ibérica, aunque por su fácil acceso, junto a la carretera nacional N -330, su detección y visita se hace muy accesible. Durante décadas estos materiales fueron explotados para obras públicas, desestimando su extracción desde hace varios años. Este recurso mineral (más bien petrológico), muy valorado antaño, debe considerarse en función de la importancia social y económica que presenta, ya que la potencial reserva de un material extraordinariamente valioso en la realización de trazados ferroviarios, elaboración de asfaltos para carretera y otros  usos en infraestructuras de carácter público, hacen  del mismo un punto de interés geológico de primer grado en cuanto al autoabastecimiento de los necesarios recursos naturales.
Vista aérea procedente de Google Earth de las ofitas de Villel.
Cantera de Ofitas. Villel (Teruel).

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