¡Dejadme vivir! Geología, Paleontología, Ecología, Educación.

Enrique Gil Bazán.
Doctor en Ciencias Geológicas (Paleontología).
Dpto. Biología y Geología. IES Ramón y Cajal (Zaragoza)
Consejería de Educación, Universidad, Cultura y Deporte. Diputación General de Aragón.
Zaragoza, Aragón, España.

martes, 6 de diciembre de 2011

Periglaciarismo en el Rincón de Ademuz



Rincón de Ademuz (Valencia).
      
       Resulta interesante descubrir en las sierras ibéricas del Rincón de Ademuz, enclave valenciano situado entre las provincias de Teruel y Cuenca, nuevos rastros de modelado geológico periglaciar. En concreto, se trata de una extensa área con unos bien desarrollados “suelos estriados” sobre materiales calcáreos del Jurásico, próximos  al lugar conocido como El Hontanar. Según el catedrático de Geodinámica Externa de la Universidad de Zaragoza, Dr. D. Mateo Gutiérrez Elorza, en su obra "Geomorfología Climática" (2001), de Editorial Omega, Barcelona, el término periglaciar fue utilizado por primera vez en 1909 para referirse a las condiciones climáticas y geomorfológicas de las zonas periféricas de los casquetes de hielo pleistocenos. Con posterioridad, este término se ha extendido para designar procesos y características de climas fríos, sin tener en cuenta su proximidad temporal o espacial con los glaciares

       Los ambientes periglaciares se caracterizan por un predominio de los ciclos de hielo y deshielo del terreno y por la existencia de un permafrost o terreno perennemente helado. Ambos o uno de ellos son comunes a todo el dominio periglaciar. Así, algunas de las formas periglaciares no están asociadas con la presencia de  permafrost. El dominio periglaciar se desarrolla en las zonas polares y en áreas alpinas de latitudes medias y bajas de muchas cordilleras del mundo, ocupando en la actualidad una quinta parte de la superficie del globo, con  una amplia variedad climática, de temperaturas medias anuales próximas o muy por debajo del punto de congelación y, por lo general, con una amplitud térmica anual importante. Las precipitaciones totales anuales oscilan considerablemente de unos ambientes a otros, con valores que fluctúan entre 50 y 1400 mm, variando levemente estas cifras según los autores.
Se establecen las diferenciaciones climáticas de los medios periglaciares teniendo en cuenta la combinación de la temperatura, precipitación, viento y distribución estacional. Se distinguen así tres grandes tipos de climas periglaciares:

       a) Climas secos con inviernos rigurosos, que se localizan en la zona subpolar del hemisferio Norte; b) Climas húmedos fríos con inviernos pronunciados, en el que se diferencian dos tipos: ártico y de montaña; y c) Climas con débil amplitud anual de temperaturas. Estos tienen una temperatura media anual próxima a los 0°C y con una amplitud térmica en torno a los 10°C. Se distinguen dos tipos: el correspondiente a islas de altas latitudes, y el tipo de montañas de bajas latitudes, que carece de variaciones estacionales significativas de temperatura y la amplitud diurna es muy marcada y superior a la amplitud anual. Las precipitaciones son elevadas, excepto en montañas áridas. Estos rasgos traen consigo la inexistencia de permafrost, el desarrollo de numerosos ciclos de hielo-deshielo, escasa penetración de la helada y acción del viento nula excepto en montañas áridas, caracteres estos reconocibles de la zona en la que se han localizado estos suelos estriados del Rincón de Ademuz, aunque con ciertas concesiones respecto a la variación de amplitud térmica, y sin tener en cuenta su relativa latitud, no baja, sino media.

Suelos estriados

       Las bandas o suelos estriados están constituidos por un conjunto de franjas paralelas a la línea de máxima pendiente de la ladera. Los suelos estriados se caracterizan por la alternancia  que  se produce entre franjas de clastos y otras de material más fino. Por lo general suelen ser rectas y alcanzan hasta los 120 m de longitud. Los ejes mayores de los clastos están en el plano vertical y paralelos a la banda.
      Los suelos   ordenados estriados de El Hontanar tienen  entre los 50 y 60 m  de longitud, con abundantes lajas verticalizadas de gran tamaño.

Suelos estriados. El Hontanar, Rincón de Ademuz.

       Aunque se han llevado a cabo consideraciones sobre la génesis de los suelos ordenados periglaciares, su origen es problemático. No hay duda de que los suelos ordenados son poligenéticos, por lo que formas similares pueden deberse a diferentes procesos genéticos. Además, la actividad de algunos procesos puede producir formas distintas. Todo ello indica que, a pesar de la gran literatura existente sobre esta temática, el origen de los suelos ordenados periglaciares permanece aún lleno de interrogantes.

Suelos estriados. El Hontanar, Rincón de Ademuz.
Suelos estriados. Detalle.


       Este hallazgo geológico permite enriquecer el conocimiento geológico que se tiene de esta comarca valenciana, además de resaltar una vez más el interés que debe suscitar el estudio de esta zona desde todas las disciplinas y especialidades de la geología, lo que permitirá interpretar mejor su evolución a lo largo de los tiempos geológicos hasta la actualidad.



1 comentario:

  1. un sitio diferente , sin duda, lo conozco, saludos

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