¡Dejadme vivir! Geología, Paleontología, Ecología, Educación.

Enrique Gil Bazán.
Doctor en Ciencias Geológicas (Paleontología).
Dpto. Biología y Geología. IES Ramón y Cajal (Zaragoza)
Consejería de Educación, Universidad, Cultura y Deporte. Diputación General de Aragón.
Zaragoza, Aragón, España.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Embalses y porcentajes.


Embalses de agua, claro. Y lo primero que tenemos que hacer es eliminar  esa denominación que todavía hoy se encuentra escrita en muchos carteles de señalización junto a los mismos, a pie de carretera, en los que se les denomina “pantanos”. Pantanos son unos elementos naturales que se dan en determinadas condiciones ambientales y que representan unos ecosistemas muy concretos. Los embalses son grandes depósitos artificiales de agua para la recogida y abastecimiento a  núcleos rurales y urbanos. Aclarado el concepto se puede hacer una doble apreciación sobre el uso, diseño y valoración social de los mismos.

  En primer lugar es de sobra conocida la especial aversión que numerosos colectivos conservacionistas respecto a la realización o ampliación de embalses. Que estos grandes depósitos inundan zonas  agrícolas o rurales no cabe la menor duda. Y que la inundación no es del agrado de los afectados, tampoco. Pero, ¿qué otra solución se ofrece desde el conservacionismo, para conseguir las necesarias reservas hidráulicas que son necesarias hoy en día? Desde luego, se entienden las protestas encaminadas a la perfecta ejecución de obras en los aledaños de las presas que se amplían, evitando y eliminando a cero los posibles riesgos geológicos que esas obras llevan consigo, pero una vez superadas esas reticencias, es difícil resistirse a que la técnica no haga lo posible para que  la ciudadanía  pueda disponer y  beber agua de calidad. Y por otro lado, resulta casi indignante el uso que se da desde la administración y medios de comunicación de las evitables comparaciones que se hacen para relacionar cuencas hidrográficas y cantidades de agua acumulada en los diferentes embalses peninsulares. Recordarán artículos y noticias referentes al porcentaje de cantidades de  agua recogida en los embalses pirenaicos, que en muchas ocasiones, o por lo menos cuando los nombran con fines poco transparentes, suelen estar  por encima del 80% de su capacidad  Sin embargo, los de la cuenca de los ríos Guadiana o Guadalquivir, no se llega en muchas ocasiones al 45% del total. ¿Son comparables esos porcentajes?  ¿Para qué se hace? Su comparación resulta tan ridícula como el relacionar lo que cabe en un dedal de costura con la capacidad del cubo de una  fregona. Mientras los embalses del Pirineo son minúsculos, los de esas cuencas citadas son inmensos, por lo que un 80% de uno puede suponer, en metros cúbicos, la quinta parte de ese 45% del  embalse “semivacío”. Es una cuestión de números, pero, claro, la información confusa, poco clara, y con ciertas tendencias políticas, son indispensables para justificar actuaciones poco respetuosas con la naturaleza y conseguir la valoración social de muchos que no ven más allá de los números.

2 comentarios:

  1. Hola de nuevo Enrique, nunca me había planteado que no eran lo mismo embalse que pantano, o "pántano" como dicen en el pueblo de mi padre donde tienen el embalse de Contreras.
    Con respecto a lo de las comparativas pues decirte que no puedo estar más de acuerdo.
    Desde luego con el tema hídrico se han hecho muchas batallas políticas, a nivel autonómico, qué te voy a contar a tí que no sepas... desde las tierras valencianas, el Partido Popular hablaba del agua para todos, cuando las administraciones autonómicas de Aragón y Castilla la Mancha estaban en manos del PSOE, reclamaban agua del Ebro, del Tajo etc... ¿para beber? no que va, para seguir devorando el territorio, con la especulación urbanística, campos de golf y macro urbanizaciones han sido el modelo productivo del país valenciano durante las últimas décadas, de ahí que ahora tras el pinchazo de la burbuja inmobiliaria el batacazo sufrido haya sido brutal.
    En fin amigo que como te digo siempre, un verdadero placer leerte, porque siempre siempre nos enseñas algo nuevo.
    Un abrazo.

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  2. José Antonio Sánchez Gimeno12 de noviembre de 2013, 3:19

    De acuerdo, Enrique. Me alegra que puntualices algo obvio pero que se confunde, la diferencia entre pantano y embalse, A mí siempre me ha llamado la atención esa confusión incluso desde instancias oficiales. En cuanto a las comparaciones porcentuales de llenado de los embalses, tienes toda la razón en que ese tipo de comparaciones lleva trampa, como ocurre a menudo también en muchas estadísticas. No son inocentes. Un abrazo

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