¡Dejadme vivir! Geología, Paleontología, Ecología, Educación.

Enrique Gil Bazán.
Doctor en Ciencias Geológicas (Paleontología).
Dpto. Biología y Geología. IES Ramón y Cajal (Zaragoza)
Consejería de Educación, Universidad, Cultura y Deporte. Diputación General de Aragón.
Zaragoza, Aragón, España.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

El Teneguía: los impactos ecológicos de un volcán.

Volcán Teneguía, La Palma, Islas Canarias.

     Seguro que la mayoría ha oído hablar de este volcán. El Teneguía, en la isla canaria de La Palma, es el último volcán emergido que ha estado en erupción en tierras españolas, pues de de la vecina isla del Hierro, activo en 2011, es submarino. El Teneguía se puso en erupción en noviembre de 1971, estando casi un mes en continua actividad.
     Como la mayor parte de los volcanes canarios,  el Teneguía expulsó, en una erupción “efusiva”, gran cantidad de lava, además de una  reducida cantidad de lapilli y bombas volcánicas, pero apenas supuso un riesgo importante para la  escasa población. Sus manifestaciones geológicas  suelen confundirse con las del precioso y próximo volcán san Antonio y sus fisuras laterales al sur del mismo, estas últimas  causantes de que en el siglo XVII (1677) se remodelaran los límites  de la isla. El san Antonio consiguió que se “agrandara” considerablemente la isla hacia el suroeste, con más de 1,6 millones de m2, dando una superficie de plataforma  casi horizontal, junto al mar, que hoy en día está aprovechada agrícolamente por los isleños con abundantes  plantaciones de plataneras, de las que nos abastecemos en Europa. No obstante, como el proceso de formación de un suelo en rocas volcánicas no es un proceso rápido, sino bastante lento, se han llevado allí millones de toneladas de suelo y tierras “fértiles” para colocarlas encimas de esas plataformas, y así conseguir el productivo huerto.
Volcán Teneguía.
Mapa geológico del sur de La Palma, indicando la extensión de las
coladas de lava del volcán san Antonio y del Teneguía.
    
     La isla de La Palma es de las más jóvenes y activas del archipiélago canario, registrando efusiones volcánicas importantes en los últimos 500 años, siendo la última la del Teneguía. Desde el punto de vista de la predicción y prevención del riesgo volcánico,  es necesario decir que en Canarias no se pueden predecir las erupciones, aunque sí pueden detectarse con cierta antelación. En las islas volcánicas el control de la actividad sísmica precedente a la erupción es la técnica más utilizada para predecir, incluso con años de adelanto. La frecuencia de los terremotos próximos a la erupción y el ascenso progresivo del foco sísmico es un buen indicio  del inicio de una erupción.
Bombas volcánicas en las faldas del volcán Teneguía.
Bomba volcánica.
 
     Pero desde un punto de vista medioambiental cabe reseñar dos cuestiones importantes en relación con la zona de la isla donde se ubica el volcán Teneguía. Por un lado, la imposibilidad de actuación humana ante un fenómeno de esta envergadura geológica: la erupción de un volcán. Esta ha sido capaz de cambiar drásticamente el relieve y aspecto del sur de la isla, cubriendo con sus coladas de lava gran parte de la antigua franja costera, con el correspondiente destrozo  o impacto ecológico natural, tanto en áreas emergidas como bajo las aguas. Y por otro, la utilización humana de esos depósitos geológicos, o mejor dicho, la modificación de los mismos para sus intereses, creando una zona óptima para el uso agrícola importando las tierras adecuadas para que le den fertilidad a esas plataformas de roca volcánica.  Pues bien, ninguno de los dos fuertes impactos ecológicos es tenido en cuenta en la actualidad, a nivel mediático, por colectivos conservacionistas, cuando se trata de defender la pureza de un paisaje, un entorno, o ir en contra de un mal uso humano de la naturaleza.
Laderas volcánicas del san Antonio. Obsérvese el "peldaño" entre las primeras casas y las de abajo,
 lo que supone la extensión de la plataforma costera.
Extensión de plataneras en la plataforma costera. ¿Impacto visual?
     Los ecosistemas cambian, ya sea de forma natural y drásticamente por la erupción de un volcán, o generando impactos visuales importantes como los generados por las plantaciones de plataneras.  Estos fenómenos han ocurrido, y el devenir del tiempo ha hecho que nuestras retinas estén ya acostumbradas a esos cambios en los ecosistemas. Tanto el nuevo relieve de la isla, producido naturalmente, como las grandes extensiones  agrícolas, forman parte del bello paisaje del sur de La Palma.

Líquenes sobre lavas en Teneguía. El proceso de colonización como inicio de formación
 y desarrollo de un ecosostema es muy lento sobre materiales volcánicos.
 
Cráter del volcán san Antonio.
 
 Fotografías: E. Gil.
 
  Bibliografía:
    Carracedo, J. C.; Pestana, G. (ed. 2012). Los volcanes de Fuencaliente. La Palma, Islas Canarias.  Centro de visitantes de los volcanes de Fuencaliente. Ed. Ayuntamiento de Fuencaliente de La Palma. Canarias. 8 pp.
 
 

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