¡Dejadme vivir! Geología, Paleontología, Ecología, Educación.

Enrique Gil Bazán.
Doctor en Ciencias Geológicas (Paleontología).
Dpto. Biología y Geología. IES Ramón y Cajal (Zaragoza)
Consejería de Educación, Universidad, Cultura y Deporte. Diputación General de Aragón.
Zaragoza, Aragón, España.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Los arrecifes jurásicos de Jabaloyas (Teruel).

Iglesia de Jabaloyas (Teruel).


     La población turolense de Jabaloyas se sitúa al sur de Aragón sobre niveles casi horizontales calcáreos de finales del Jurásico, en concreto de período Kimmeridgiense, en torno a los 150 millones de años de antigüedad. Allí se han registrado fosilizados uno de los conjuntos paleontológicos mejor conservados del Jurásico, con gran reconocimiento nacional e internacional: los arrecifes de Jabaloyas.
     Estos arrecifes fueron formados en un fondo marino no muy profundo por diferentes grupos de organismos, como corales, algas y esponjas, aunque también intervinieron otros seres hoy en día extinguidos, como los estromatopóridos y los chaetétidos. Un buen afloramiento de este fabuloso yacimiento está en el conocido barranco de la Canaleja, en Jabaloyas,  donde pueden observarse varios pináculos arrecifales de hasta 10 m de altura, con sus correspondientes espacios interarrecifales, en perfecto estado de conservación. De su estudio se deducen hipótesis sobre la formación de los arrecifes actuales, así como su estudio comparativo con las estructuras de hoy en día facilitan su interpretación: qué tipos de sedimentos se acumulaban; cómo se relacionaban entre sí las diferentes especies de organismos que los formaban; su elevación sobre el fondo marino; o las repercusiones que los cambios climáticos del pasado tuvieron en el desarrollo de los arrecifes.
     La geografía global del Jurásico era muy diferente de la actual. Lo que hoy se conoce como Europa occidental estaba formada por un gran archipiélago, una de cuyas islas era parte de la Península Ibérica de hoy. Esta estaba rodeada de un mar de aguas cálidas y de escasa profundidad (no más de 100 m), ambiente propicio para la formación de arrecifes. Junto a Jabaloyas se registra y aflora  la formación arrecifal más profusa de  una banda de varias decenas de kilómetros, de dirección Norte-Sur, que se extendió al oeste de la actual fosa  “Calatayud-Teruel”. Al final del Jurásico, una regresión marina permitió la emersión de los fondos  de la plataforma marina, por lo que los depósitos turolenses del Jurásico superior y Cretácico inferior son de naturaleza continental, cubriendo los antiguos depósitos marinos como los arrecifales de Jabaloyas. Más tarde, los efectos de la Orogenia Alpina deformarían la mayor parte de los materiales mesozoicos de la Cordillera Ibérica, dando la estructura principal del relieve actual de la misma.
Vista parcial del Barranco de la Canaleja (Jabaloyas). Pináculos arrecifales y facies interarrecifales.
Pináculos arrecifales. Jabaloyas (Teruel).
     Los arrecifes de Jabaloyas son comparables a los existentes actualmente en la plataforma continental de Belize, en el Caribe, en los que las construcciones arrecifales se basan en pináculos  de planta subcircular. El arrecife de Teruel presenta muestras de haber estado edificado por bioconstructores jurásicos  que realizan formas cuyos principales artífices han sido los corales, presentando un cemento  o costra microbiana externa, originada por microbios y algas cianofíceas,  y un relleno de cavidades y huecos con cemento carbonatado de color anaranjado. En las facies interarrecifales, entre los pináculos, el material rocoso está formado por partículas carbonatadas tamaño arena, unidos entre sí por una pasta cristalina de carbonato cálcico, y con fósiles abundantes de espículas de erizos, abundando las calizas micríticas y las margas hacia arriba de la facies.
Pináculos de arrecife.
     En todo caso, y teniendo en cuenta que la reconstrucción del medio ambiente del pasado lo hacemos observando los medios actuales, es necesario constatar y poner en valor  la gran cantidad de CO2  que fue necesaria para la construcción de estas estructuras carbonatadas de vida, lo que permite deducir fácilmente la necesidad ecológica de conservación de los grandes arrecifes actuales como instrumento eficaz de regulación del clima, con el fin de intentar reducir o retrasar los efectos negativos derivados del conocido cambio climático que estamos empezando a padecer .
Arrecife actual  en Belize.

1 comentario:

  1. Amigo Enrique, he estado varias veces en Jabaloyas, pues además es un pueblo precioso; no conocía nada de lo que has publicado la próxima vez estaré atento y lo veré in situ, gracias por estos interesantes artículos.
    Un abrazo grande y hasta pronto.

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