¡Dejadme vivir! Geología, Paleontología, Ecología, Educación.

Enrique Gil Bazán.
Doctor en Ciencias Geológicas (Paleontología).
Dpto. Biología y Geología. IES Ramón y Cajal (Zaragoza)
Consejería de Educación, Universidad, Cultura y Deporte. Diputación General de Aragón.
Zaragoza, Aragón, España.

miércoles, 8 de mayo de 2013

El "FRACKING", de entrada, NO.

Fracking.


   Son muchos los medios de comunicación que últimamente se han hecho eco de la posibilidad de extracción de gas del subsuelo mediante una técnica denominada “fracking” o “fractura hidráulica”. Consiste, a grandes rasgos, en introducir a presión arena, agua y diferentes compuestos químicos, además de explosiones controladas, para extraer el gas atrapado en materiales a gran profundidad. Recientemente las Cortes de Aragón  han decidido por ley negar permisos para aplicar este sistema de obtención de recursos en todo el territorio aragonés, lo que contrasta con el  consentimiento estatal, algo posterior en fecha,  para hacerlo en determinadas áreas de Navarra y Aragón.

   La campaña informativa, sobre todo la reseñada en la prensa progresista, ha  pretendido informar, en general, de los posibles daños e inconvenientes irreversibles que esta técnica supone para su entorno. Y aunque son muchas las entidades e instituciones las que se han movilizado en contra de aplicar este método extractivo, son sobre todo los grupos ecologistas convencionales y, con más ahínco, los vecinos de las poblaciones cercanas al lugar elegido para extraer gas, los grupos más reivindicativos.  En principio, hay que reconocer que esta peculiar forma de obtener gas del subsuelo que es el fracking  sugiere rotura y destrucción del entorno rocoso y ambiental, pues supone la aplicación de técnicas industriales que  pueden producir alteraciones en los alrededores del yacimiento. Sabemos que, en los Estados Unidos, donde hace años que se emplea el fracking, y a pesar de la censura informativa,  al parecer ha habido algún problema serio de contaminación puntual. Pero puedo asegurar, aun siendo geólogo desde hace muchos años, que he tenido que investigar a fondo para poder enterarme bien de cómo se realiza la extracción de gas por este método, así como los posibles daños que repercuten en los materiales adyacentes y en los ecosistemas superficiales. Por eso me extraña mucho que los lugareños y algunos grupos ecologistas tengan las cosas tan claras,  en cuanto sale la noticia de posibles intervenciones con fracking en un sitio, como para decidir actuar con especial contundencia en contra de la aplicación  de estos modernos métodos de “minería” en España.

   La mayor preocupación que he leído es la referente a la contaminación de acuíferos en áreas superficiales. Para que eso se produjera deberían fallar totalmente los sistemas de canalización o extracción/subida del gas hasta la superficie, además de una irresponsable actuación empresarial con el uso de materiales sobrantes, emitidos a la atmósfera, de infraestructura de obra y/o geológicos, o no utilizables. Pero no se mencionan ni tienen en cuenta argumentos geológicos tan importantes como, por ejemplo, que no es lo mismo realizar la extracción en materiales permeables, que no permeables, o semipermeables, o con alternancia de ellos en su serie estratigráfica. Ni en rocas competentes, o no competentes, Ni en rocas falladas, diaclasadas, o no. O con pliegues o sin pliegues. O antiguas o modernas. O en rocas metamorfizadas, o sin metamorfismo. En una topografía suave o agreste. Con núcleos de población alejados o cercanos. Debajo de un parque natural/nacional, o no. En relación con acuíferos importantes, o en zonas de extrema sequía rocosa y medioambiental. En fin, podría seguir comentando rasgos geológicos que son los que hay que conocer antes de hacer nada en y sobre la naturaleza, sea en superficie, o en el subsuelo. Última pregunta: ¿Todo esto lo saben los grupos ecologistas y los manipulables vecinos como para oponerse tan radicalmente? Puede ser, aunque lo dudo. Yo desde luego no lo sé, a pesar de mis “vastos conocimientos geológicos”, y me hacen falta más datos para pronunciarme. Es necesario un buen estudio geológico de la zona para poder saber si esa técnica es aplicable o no en un lugar concreto sin producir efectos secundarios nocivos. Generalizar sobre esta técnica sin conocer nada del contexto geológico donde se va a aplicar no es responsable ni honesto. Y por supuesto, en el hipotético caso de que las condiciones geológicas permiten la aplicación de esta técnica, deberá hacerse teniendo en cuenta el estricto cumplimiento de todos los “ítems” que en una  Evaluación de Impacto Ambiental (EVA) son necesarios para asegurarse de que la intervención es la adecuada, poco o nada traumática para la naturaleza, y con los requisitos científicos suficientes que aseguran que la actuación minera es totalmente asumible ambientalmente por el entorno y la sociedad. Exijamos a la administración un escrupuloso protocolo de actuación medioambiental a las empresas que quieran extraer gas de esta forma.Y solo así puede y debe, a mi juicio, emplearse el fracking.

   Por eso, las negativas tajantes, o las aceptaciones ciegas, da igual, sin conocimientos ni argumentos científicos creíbles, no pueden aplicarse ante cualquier intervención humana, ya sea el fracking o cualquier otra. Las características geológicas de cada lugar deben ser determinantes para que se recomiende, acepte, o por el contrario se niegue, el permiso de intervención para la extracción del recurso en cuestión. No todo vale, desde luego, pero una negativa general y para siempre, tampoco. Vivimos, todos, queramos aceptarlo o no, de la naturaleza y los recursos que nos ofrece. Cuidémosla, pero sin renunciar a extraer de ella lo que necesitemos aplicando las más estrictas condiciones de conservación de nuestro entorno. Esto no debe ser un juego de “buenos y malos”.


2 comentarios:

  1. A pesar de todo este deterioro, tiene que existir un equilibrio entre los factores sociales y medioambientales con prespectivas de futuro. El problema es ¿quién lo gestiona? Y ¿quién lo controla? desde que no existe la ETICA y no se piensa en el FUTURO a medio y largo plazo.

    ResponderEliminar
  2. La cuestión es: La evaluación de Impacto Ambiental ¿sería acertada? o por el contrario aparecería una supuesta Alondra Dupond (como en el Rincón de Ademuz)y se politizaría el proyecto.
    España es el país del sol y la energía solar ha sufrido un parón en todos los aspectos. ¿por que? ¿Acaso no es mucho más practica e inagotable que extraer gas del subsuelo????
    Esta es mi opinión, con todos mis respetos y mi humilde ignorancia.

    ResponderEliminar