¡Dejadme vivir! Geología, Paleontología, Ecología, Educación.

Enrique Gil Bazán.
Doctor en Ciencias Geológicas (Paleontología).
Dpto. Biología y Geología. IES Ramón y Cajal (Zaragoza)
Consejería de Educación, Universidad, Cultura y Deporte. Diputación General de Aragón.
Zaragoza, Aragón, España.

sábado, 21 de julio de 2012

Los “mares de nubes” en las islas Canarias.



"Mar de nubes". La Palma, Canarias.



     Es fácil ver vistosas imágenes de cualquiera de las islas Canarias en las que se contemplan unas altas acumulaciones nubosas horizontales cercanas a sus costas, como la de Tenerife que sirve de portada a este blog, por ejemplo. Sin embargo, no resulta tan fácil encontrar en folletos o libros de información turística de las islas algún tipo de documentación sobre este fenómeno, para viajeros interesados o curiosos en general, y que ofrezcan  una explicación, clara, convincente y certera, de cómo se forma un “mar de nubes”. Lejos de ser algo originado únicamente por factores meteorológicos, puede y debe  explicarse también teniendo en cuenta la repercusión climática, en la zona del archipiélago canario, del famoso anticiclón de las Azores en la contundente orografía  montañosa ofrecida por el mismo.


Vista desde satélite de las Islas Canarias afectadas por los vientos alisios, formando el "mar de nubes".

     De manera muy concisa trataré de explicar cómo se forma este espectacular y casi perenne evento natural de las islas. Los vientos alisios, de dirección NE-SO llegan a las islas Canarias procedentes  atmosféricamente del anticiclón de las Azores, condicionando el clima del archipiélago. Estos vientos transportan a las islas un aire húmedo y fresco en su parte inferior, a la que se superpone otra capa seca, separándose ambas por lo que se denomina una inversión vertical de temperaturas o “inversión térmica”, que repercute especialmente en la formación del “mar de nubes”.


Estratificación normal de la estratosfera inferior en la zona canaria.




     La explicación de este fenómeno puede resumirse teniendo en cuenta que el aire superficial que llega hasta  el lado noreste de las islas cargado de humedad,  y con una temperatura  que ronda los 20ºC, tiende a ascender hasta que se aproxima en altura a la zona correspondiente al fenómeno denominado “punto de rocío”, lo que supone una paulatina bajada de temperatura conforme se aumenta en altura (ver gráfica adjunta). Al superarse ese punto,  se condensa el vapor de agua que contiene y se forman nubes que chocan con la montaña, desarrollándose así una amplia capa de estratocúmulos que se amontonan en la horizontal hacia el noreste, cuya famosa imagen es lo que se denomina “mar de nubes”. Esta condensación de vapor de agua en agua líquida supone la emisión a la atmósfera del calor latente de vaporización que permitió que el agua se evaporase, por lo que se produce un “calentamiento” relativo del  aire circundante hasta que se condensa todo el vapor que contenía el aire ascendente. Esto explica así el incremento de temperatura en esta alta área, lo que produce la “inversión térmica” antes citada. Es por ese motivo por lo que a partir de esa determinada  altura, por encima de la superficie prácticamente horizontal del mar de nubes, el cual no suele superar en Canarias los 1500-1600 metros de altitud, y con varias decenas de metros de grosor, nos encontramos con una capa “seca” de aire que recupera paulatinamente  la disminución de temperatura que le corresponde conforme se va ganando altura.



Vista del contacto nuboso con el terreno, justo por encima del "mar de nubes".

     Por todo ello, las nubes de ese mar no pueden subir a más altura, dando imágenes especialmente llamativas cuando se contempla  la zona de contacto del “mar de nubes” con las pendientes laderas rocosas de las islas. En  numerosas zonas, en especial las recubiertas de vegetación, se  produce la condensación de agua sobre hojas y acículas de plantas, lo que hace que se pueda obtener también así una buena cantidad de reserva hídrica por este natural procedimiento, sin necesidad  únicamente de lluvia.

Zona de contacto del "mar de nubes" con la ladera


.


Cuando la topografía del terreno no supera la cota máxima de altura del "mar de nubes", se produce el bello
 espectáculo de caída en cascada de las nubes, disipándose.
Vista de La Palma, Caldera de Taburiente.
Mar de nubes de Tenerife. El Teide.

1 comentario:

  1. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar