¡Dejadme vivir! Geología, Paleontología, Ecología, Educación.

Enrique Gil Bazán.
Doctor en Ciencias Geológicas (Paleontología).
Zaragoza, Aragón, España.

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jueves, 10 de mayo de 2012

Riesgos geológicos: ejemplo de "desprendimiento" en las minas de Riodeva (Teruel).


  No siempre es fácil encontrar ejemplos reales e importantes de desprendimientos de  rocas   que nos sirvan como ejemplo ilustrativo para una mejor comprensión y estudio de las Ciencias de la Tierra en general. Por eso, el ejemplo que aquí se expone de este desprendimiento rocoso  situado en los alrededores de Riodeva (Teruel) puede ser de gran utilidad a curiosos y aficionados a estos temas relacionados con riesgos geomorfológicos y prevención y control de impactos medioambientales.
    Todos los desprendimientos de carácter  geológico son considerados como movimientos gravitacionales de laderas, es decir, producidos a favor de la gravedad e inducidos por el propio peso de los bloques rocosos que se desprenden en el área donde se producen. Los factores que desencadenan  el inicio de estos movimientos pueden ser naturales o inducidos, mientras que los factores que  condicionan, o producen las condiciones propicias para el movimiento de materiales, son de varios tipos:
1.- Litológicos: en función del tipo de roca en el que se desarrollen.
2.- Estructurales: dependiendo del grado de deformación tectónica de los materiales.
3.- Climáticos: en relación con la frecuencia de la alternancia hielo-deshielo o de épocas lluvia-sequía.
4.- Hidrológicos: según el régimen hídrico y de precipitaciones de la zona.
5.- Topográficos: dependiendo de la pendiente baja o elevada del área donde se producen.
6.- Vegetación: según sea escasa o abundante, y de qué tipo.
     Además, los  movimientos de laderas más significativos se enmarcan en  estos seis tipos: reptación;  coladas de barro; solifluxión; deslizamientos, que pueden ser a su vez traslacionales y rotacionales; avalanchas, y desprendimientos.

Riodeva (Teruel). Desprendimiento de rocas en las minas de caolín. Foto: E. Gil.


    Estos últimos, los desprendimientos, denominados así por la caída brusca y aislada de fragmentos rocosos de un talud, suelen ser muy aparatosos y vistosos, siendo, a su vez, de tres tipos: de caída libre, de vuelco, y de rodadura. Los tres están favorecidos por la pendiente, el tipo de roca, y la presencia  significativa de discontinuidades y fracturas, como fallas y diaclasas.


Tipos de deprendimientos de rocas.

    El desprendimiento de Riodeva, situado al sur de la provincia de Teruel, es un desprendimiento de rodadura inducido, es decir, generado fundamentalmente por la  actividad humana realizada durante el proceso mecánico de extracción de mineral en las importantes y ya antiguas  minas de caolín de Riodeva. Además, también  ha influído en este caso la gran pendiente del terreno, el alto grado de deformación tectónica de esos materiales, y  la repetida acción hielo-deshielo que se produce en el entorno de ese punto geográfico. Estos hechos han facilitado esa caída puntual y masiva de bloques rocosos de arenisca y caliza arenosa del Cretácico inferior y medio.
 Bibliografía:
Calvo,D; Molina, Mª Tª; Salvachúa, J. (2004). Ciencias de la Tierra y medioambientales. Ed. Mc Graw Hill. 436 pp.

lunes, 13 de febrero de 2012

La conservación de la Sierra de Javalambre (Teruel, Valencia)

Cartel promocional de Javalambre de "Ecologistas en Acción, OTUS" de Teruel.

     En mayo del 2007 se declaró Parque Natural la zona valenciana de la Sierra del Javalambre, en el Rincón de Ademuz, pese a las muchas protestas de los pocos vecinos de los pueblos circundantes. La zona aragonesa de la sierra sigue sin declararse Parque Natural, aun estando incluida como Espacio Protegido de la Red Natura 2000. Respecto a esta situación el grupo conservacionista “Ecologistas en Acción, OTUS” de Teruel, con la pretensión de promover el conocimiento y divulgación de esta preciosa sierra,  ha editado a comienzos de este año 2012 un póster en el que se presenta un montaje fotográfico con algunas imágenes relativas a los valores naturales del Javalambre. Con anterioridad, y desde 2008, han sido muchas las acciones de este y otros colectivos ecologistas las encaminadas a   impedir la instalación allí de un parque eólico para generar energía eléctrica, con diversas y variopintas manifestaciones junto a las pistas de esquí  y en el mismo vértice  geodésico del pico Javalambre.
     Ecologistas en Acción de Teruel, en su página web, expone diversas consideraciones respecto a la instalación de un parque eólico en el Javalambre, así como promociona la publicación del póster antes citado. Naturalmente que en la mayoría de sus postulados estamos totalmente de acuerdo, sobre todo en lo referente a la necesaria conservación medioambiental del entorno del monte Javalambre, intentando que no se prodiguen por allí demasiadas manifestaciones constructivas humanas que tanto distorsionan el entorno natural. Aunque creo que algunas de sus apreciaciones pueden malinterpretarse desde la ignorancia en temas ecológicos o distorsionar la idea que muchas personas de bien tienen de lo que es una “agresión ecológica”.
Destrozo del ecosistema de Javalambre para construir pistas de esquí.
     Si revisan esos artículos referentes a Javalambre verán que la información que se ofrece parece algo confusa y contradictoria. En primer lugar, se ensalzan las riquezas medioambientales de toda la sierra destacando sus maravillosos “paisajes” y  sus “singulares especies vegetales y animales”, sin que en ningún momento se nombre nada relacionado con las peculiaridades geológicas de la zona, que son muchas, y que han sido las principales causantes de que la sierra sea una sierra así, y no de otra manera. ¿Desconocimiento del tema? Seguramente  así sea. En segundo lugar, se señala como una futura agresión ambiental de gran impacto la intención de construir una carretera de acceso desde Camarena de la Sierra hasta la zona de las pistas de esquí. Que yo sepa esa carretera irá por el ya abierto hace años camino forestal, que acerca varios kilómetros esa localidad a la cima de la montaña. Por tanto, el  supuesto destrozo que  produciría la realización de un nuevo vial se vería minimizado al usar una infraestructura ya en uso. Me imagino que a sus reivindicaciones  en la cima del Javalambre no habrán subido por esa senda, llena de agujeros y terraplenes, sino por la buena carretera que asciende desde La Puebla de Valverde, porque ¿no habrán ido andando o en bicicleta, verdad? Y habrán aparcado cómodamente en la gran explanada asfaltada junto a las pistas de esquí ya existentes, e incluso se habrán tomado un café (esto es pura especulación) en el maravilloso bar-restaurante de la Estación de Esquí de Javalambre. Entonces, ecológicamente, ¿condenamos pues a las gentes de los pueblos del sur y oeste de la sierra a dar una considerable vuelta de 50 o más kilómetros para subir al Javalambre en las mismas condiciones que el resto? ¿Es que eso no produce mucho más consumo de gasolina (combustible fósil) y producción por tanto de mucho más CO2 a la atmósfera, con el consiguiente incremento del efecto invernadero que ayudará a acelerar el cambio climático? ¡Qué demagógico, ¿verdad?, diran algunos! Pero real. ¿O no oímos eso cuando se nos reprocha ir a un centro comercial de las afueras de las ciudades en coche?
Protesta ecologista en la cima del Javalambre en contra de los parques eólicos.

     Y en tercer lugar, la protesta airada y teatral (se representó una escena quijotesca en la cima del monte) en contra de los aerogeneradores, parece un tanto exagerada. Me explicaré. El proyecto de instalación del parque eólico supone  la instalación de 12 molinos. Puede que parezcan muchos o pocos, según cada cual, pero estarán situados a más de 20kms de la zona o espacio natural de especial protección: uno estará en Camarena de la Sierra, otro en la Puebla de Valverde, y diez en Cubla, localidad esta última muy alejada del entorno "bonito" y protegible y a una altitud mucho más baja. Además de estos, en Manzanera se instalarán, ya está decidido, dos aerogeneradores pequeños que permitirán reducir la factura de la luz a los vecinos de esa localidad. ¿De verdad esto es como para montar la que han montado los autodenominados ecologistas? Por supuesto que hay que estar alerta para que se conserve la naturaleza, que se estropee lo mínimo en cuestión de espacios naturales, que se vigile, se establezcan reglas, que no se destruya, que se respete… pero tenemos que plantear problemáticas reales que conduzcan al desarrollo de los pueblos, es decir, un verdadero desarrollo sostenible.
Mapa del Rincón de Ademuz indicando, en verde, la zona declarada Parque Natural.

     Desarrollo sostenible que no se consigue solo con la declaración de Parque Natural a todo espacio “verde y bonito” que nos encontremos. ¿Se han parado a pensar el porqué se ha declarado así a la porción valenciana de la Sierra de Javalambre en el Rincón de Ademuz que tanto se nos pone como ejemplo? Por sus valores medioambientales, seguro que sí, no nos cabe la menor duda..., pero hay más. Seguramente casi nadie sin formación en ecología caerá en la cuenta de que es mucho más barato gestionar una zona declarada de “interés natural”, ya que su normativa limita enormemente las posibilidades de uso  y por tanto de inversión en su terreno, por lo que así  se estrecha oficialmente la vía de solicitar desde la zona la ejecución de infraestructuras sociales, industriales, o de otro tipo. Los requerimientos ecológicos, desviados intencionadamente hacia lo “turístico”, suelen ser el principal argumento de aplicación respecto a zonas que no tienen interés hiperdesarrollista, están alejadas de la metrópoli (en este caso Valencia), o simplemente se quiere que no molesten en la ejecución de otros planes más rentables económicamente. La  comarca valenciana del Rincón de Ademuz, que casi no figuraba en los mapas hasta hace poco para los valencianos de la costa, con su legítimo derecho a progresar y solicitar mejoras sociales, se ha visto frenada radicalmente ahora por la “gran consideración” medioambiental que se ha tenido con ella al ser declarada por la Generalidad Valenciana, al menos en su mitad Este, como Parque Natural, con la oposición casi masiva de sus gentes, supongo que pretendiendo, y con el pretexto demagógico de conservar la naturaleza de la zona, de dejar allí aparcadas las esperanzas y anhelos de progreso, comunicaciones e inversiones de mantenimiento de lo poco que hay, de una población tradicional y secularmente olvidada. Ningún colectivo “ecologista”  ha protestado por eso, que yo sepa.  Como si los humanos no formáramos parte del ecosistema a conservar.