¡Dejadme vivir! Geología, Paleontología, Ecología, Educación.

Enrique Gil Bazán.
Doctor en Ciencias Geológicas (Paleontología).
Zaragoza, Aragón, España.

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jueves, 14 de noviembre de 2013

Sacar petróleo en Canarias.



     Parece ser que el petróleo detectado frente a las costas de Fuerteventura y Lanzarote va a ser sacado de las entrañas de la Tierra a partir de mayo de 2014. Este se encuentra bajo varios centenares de metros de sedimentos terciarios situados a más de 1000 metros por debajo del  fondo marino en esa zona. Los sondeos realizados se localizan a unos 60 km de las costas canarias, y casi a 100 km de las africanas.
     Según El País (14 de noviembre): “Repsol estima que los yacimientos de Canarias pueden albergar unos 898 millones de barriles de crudo (el pronóstico más optimista eleva esa cifra a 2.277 millones), capaces de abastecer el 10 % del consumo del país y de rebajar las facturas de España en importación de crudo en 30.000 millones de euros en los próximos 20 años”.

    
      Pero no va ser fácil el convencer a las autoridades canarias, que además de ser guiadas por los consejos medioambientalistas de Ecologistas en Acción y Greenpeace, argumentan datos que se enfrentan directamente con la vertiente social del concepto de desarrollo sostenible. Veamos. Se esgrime con fuerte vehemencia que se tiene miedo a un vertido de crudo al mar cuando se saque, con el consiguiente posible deterioro de los ecosistemas marinos (dicen de túnidos y de paso de cetáceos) de esas aguas. Desde luego  es correcto exigir el estar vigilantes y con el compromiso de pronta y correcta actuación en caso de accidente o vertido incontrolado al mar, aunque en mi opinión ese riesgo no debe invalidar el proyecto. Se dice, además,  que las plataformas petrolíferas van a afear la bonita vista desde las islas, por lo que no se controlará de ninguna manera posible el  gran impacto visual que allí se va a producir.
     Pues bien, sin ánimo de ofender a nadie ni de pensar que los dirigentes canarios no saben lo que dicen (lo de las oenegés ecologistas es otra cuestión…) está claro que no se enteran de varios puntos. El primero, y aunque hay que reconocer que el impacto visual puede ser molesto, ese inconveniente óptico no deja de ser eso, algo visual, poco hiriente con el medio ambiente, aunque desde el mundillo conservacionista muchos se rasguen las vestiduras por ello. Y en segundo lugar, habría que pedirles a esas autoridades que se pongan a reflexionar un minuto (supongo que no es mucho…) para que se den cuenta de cómo se desplazan ellos desde las preciosas islas Canarias al resto del mundo, y viceversa. Y lo que es más, cómo quieren que vayan, o sigan yendo, los 5 millones de turistas que les dan de comer. Que yo sepa casi todo el mundo viaja a las islas en barco (pocos) o en avión, que precisamente no van a pedales. Necesitan un carísimo combustible, contaminante como pocos, que llenan los depósitos de esas naves. ¿El impacto ecológico que se produce en el lugar de la extracción del petróleo que sirve para hacer el combustible con el que funcionan los aviones que viajan a las islas (perdón por el pedazo de frase…) , y que aquí quieren evitar a toda costa, les importa poco? ¿Es que tienen una conciencia ecológica selectiva? ¿Querrían quedarse sin turistas, porque no puedan ir, por conservar intactos esos yacimientos de petróleo en sus lugares de origen? ¿Les llevarán en larguísimas travesías desde la península los productos naturales, los de comer, perecederos ellos, que allí no tienen? Porque, salvo plátanos, el resto de alimentos además de casi todo lo demás, ¿de dónde  los consiguen? ¿Van flotando sobre las aguas? Y por último, ¿es posible que alguien sensato quiera que en estos momentos sociales en los que vivimos se pongan por delante esos excesivos, puntillosos e insolidarios prejuicios medioambientales ante la posibilidad de sacar petróleo de nuestro subsuelo? Exijamos un severo control y seguimiento ecológico en el proceso de extracción y manipulación del producto, y cuidado extremo del entorno y sus ecosistemas, pero sin crear alarmismos innecesarios ni hacer demagogias baratas. Vivimos como vivimos gracias al petróleo, y ellos, los canarios, sobre todo. ¿Cómo vivirían allí  sin ese recurso geológico? ¿De qué va esta gente?
Turistas llegando a Canarias.
 

sábado, 19 de enero de 2013

Geoturismo por la caldera volcánica de Taburiente (La Palma, Islas Canarias).

Caldera de Taburiente en la isla de La Palma,
 Islas Canarias.

     La isla canaria de La Palma se caracteriza geomorfológicamente por la denominada Caldera de Taburiente, una gran concavidad de hasta 8 kms de diámetro que abre una gran brecha en la isla de dirección NE-SO. El punto más alto de la caldera es el famoso Roque de los Muchachos, que alcanza los 2426 metros de altitud. Esta gran abertura representa el hueco dejado por el vaciamiento de millones de metros cúbicos de material volcánico que se “deslizó” hacia el mar, por el barranco de Las Angustias,  en dirección SO, hace unos 700.000 años, aunque la actividad intrusiva y volcánica que dio lugar a la isla puede datarse en 3,5-4 millones de años.

Vista del interior de la caldera. (Foto: E. Gil).
Ladera escarpada oeste de la caldera. Entramado de diques. (Foto: E. Gil).
Vista de la ladera oeste de la caldera. (Foto: E. Gil).
Vista de la parte final de la caldera, junto al mar.

     Son muchas las fases de formación de la orografía actual, quedando configurada en sucesivos procesos volcánicos, con elevación del complejo litosférico basal, lo que ha hecho aflorar en ese barranco una buena representación de peculiares estructuras volcánicas submarinas como las “lavas almohadilladas” o “pilow lavas”.

Pilow lavas aflorantes en el sendero del interior de la caldera de Taburiente (Foto: E. Gil)..
Pilow lava. (Foto: E. Gil ).

     Las escarpadas paredes de la caldera de Taburiente se hallan en su mayoría bien tapizadas de vegetación, en especial de pino canario, que asegura una conservación “in situ” de muchos materiales sueltos de las laderas. Además, un complejo entramado de diques  permitieron conservar, cual esqueleto pétreo, la estructura principal de la caldera. A partir de los 700.000 años hasta la actualidad, el foco volcánico se desplazó hacia el sur, dando las estructuras y relieves correspondientes a la zona del  volcán Teneguía, de actividad reciente (1971).

Imagen de la "desembocadura" de la caldera junto al mar.
Entramado de diques en la vertiente norte de la caldera de Taburiente (Foto: E. Gil)..
Dique. (Foto: E.Gil).
Dique en la base de la caldera de Taburiente. (Foto: E. Gil).

     Información completa de la geología de la Caldera de Taburiente en: Navarro Latorre, J,M; Coello Bravo, J,J. (1993). Mapa Geológico de la Caldera de Taburiente. Parque Nacional. Ed.: Ministerio de medio Ambiente de España. Red de Parques Nacionales.


miércoles, 14 de noviembre de 2012

El Teneguía: los impactos ecológicos de un volcán.

Volcán Teneguía, La Palma, Islas Canarias.

     Seguro que la mayoría ha oído hablar de este volcán. El Teneguía, en la isla canaria de La Palma, es el último volcán emergido que ha estado en erupción en tierras españolas, pues de de la vecina isla del Hierro, activo en 2011, es submarino. El Teneguía se puso en erupción en noviembre de 1971, estando casi un mes en continua actividad.
     Como la mayor parte de los volcanes canarios,  el Teneguía expulsó, en una erupción “efusiva”, gran cantidad de lava, además de una  reducida cantidad de lapilli y bombas volcánicas, pero apenas supuso un riesgo importante para la  escasa población. Sus manifestaciones geológicas  suelen confundirse con las del precioso y próximo volcán san Antonio y sus fisuras laterales al sur del mismo, estas últimas  causantes de que en el siglo XVII (1677) se remodelaran los límites  de la isla. El san Antonio consiguió que se “agrandara” considerablemente la isla hacia el suroeste, con más de 1,6 millones de m2, dando una superficie de plataforma  casi horizontal, junto al mar, que hoy en día está aprovechada agrícolamente por los isleños con abundantes  plantaciones de plataneras, de las que nos abastecemos en Europa. No obstante, como el proceso de formación de un suelo en rocas volcánicas no es un proceso rápido, sino bastante lento, se han llevado allí millones de toneladas de suelo y tierras “fértiles” para colocarlas encimas de esas plataformas, y así conseguir el productivo huerto.
Volcán Teneguía.
Mapa geológico del sur de La Palma, indicando la extensión de las
coladas de lava del volcán san Antonio y del Teneguía.
    
     La isla de La Palma es de las más jóvenes y activas del archipiélago canario, registrando efusiones volcánicas importantes en los últimos 500 años, siendo la última la del Teneguía. Desde el punto de vista de la predicción y prevención del riesgo volcánico,  es necesario decir que en Canarias no se pueden predecir las erupciones, aunque sí pueden detectarse con cierta antelación. En las islas volcánicas el control de la actividad sísmica precedente a la erupción es la técnica más utilizada para predecir, incluso con años de adelanto. La frecuencia de los terremotos próximos a la erupción y el ascenso progresivo del foco sísmico es un buen indicio  del inicio de una erupción.
Bombas volcánicas en las faldas del volcán Teneguía.
Bomba volcánica.
 
     Pero desde un punto de vista medioambiental cabe reseñar dos cuestiones importantes en relación con la zona de la isla donde se ubica el volcán Teneguía. Por un lado, la imposibilidad de actuación humana ante un fenómeno de esta envergadura geológica: la erupción de un volcán. Esta ha sido capaz de cambiar drásticamente el relieve y aspecto del sur de la isla, cubriendo con sus coladas de lava gran parte de la antigua franja costera, con el correspondiente destrozo  o impacto ecológico natural, tanto en áreas emergidas como bajo las aguas. Y por otro, la utilización humana de esos depósitos geológicos, o mejor dicho, la modificación de los mismos para sus intereses, creando una zona óptima para el uso agrícola importando las tierras adecuadas para que le den fertilidad a esas plataformas de roca volcánica.  Pues bien, ninguno de los dos fuertes impactos ecológicos es tenido en cuenta en la actualidad, a nivel mediático, por colectivos conservacionistas, cuando se trata de defender la pureza de un paisaje, un entorno, o ir en contra de un mal uso humano de la naturaleza.
Laderas volcánicas del san Antonio. Obsérvese el "peldaño" entre las primeras casas y las de abajo,
 lo que supone la extensión de la plataforma costera.
Extensión de plataneras en la plataforma costera. ¿Impacto visual?
     Los ecosistemas cambian, ya sea de forma natural y drásticamente por la erupción de un volcán, o generando impactos visuales importantes como los generados por las plantaciones de plataneras.  Estos fenómenos han ocurrido, y el devenir del tiempo ha hecho que nuestras retinas estén ya acostumbradas a esos cambios en los ecosistemas. Tanto el nuevo relieve de la isla, producido naturalmente, como las grandes extensiones  agrícolas, forman parte del bello paisaje del sur de La Palma.

Líquenes sobre lavas en Teneguía. El proceso de colonización como inicio de formación
 y desarrollo de un ecosostema es muy lento sobre materiales volcánicos.
 
Cráter del volcán san Antonio.
 
 Fotografías: E. Gil.
 
  Bibliografía:
    Carracedo, J. C.; Pestana, G. (ed. 2012). Los volcanes de Fuencaliente. La Palma, Islas Canarias.  Centro de visitantes de los volcanes de Fuencaliente. Ed. Ayuntamiento de Fuencaliente de La Palma. Canarias. 8 pp.
 
 

martes, 4 de septiembre de 2012

Incendios e impactos visuales en Canarias.


     Lo de todos los veranos. Las islas afortunadas (¿?) arden por los cuatro costados en los meses estivales sin que se pueda hacer otra cosa, al parecer, que lamentarse y apagar los fuegos como se puede. Desde la península uno se pregunta cómo es que se producen allí tantos incendios, provocados intencionadamente o no.
Mar de nubes en Canarias, generador de la humedad necesaria para la cobertera vegetal.
     La especial y difícil orografía de las islas impide ser eficaces en la extinción de los incendios. Para los que no lo sepan, la exuberante vegetación de gran parte de esas islas no se nutre casi de aguas pluviales, sino que es la humedad acumulada por los vientos alisios los que permiten que se mantenga una cubierta vegetal en un terreno casi intratable para la mayoría de los humanos. Los abundantes parques nacionales que se distribuyen en el archipiélago no son el resultado de un mimo especial de esos territorios por parte de los isleños. Esos ecosistemas se conservan así debido a que el terreno es tan endiabladamente difícil e improductivo desde un punto de vista agrícola, que se ha dejado que la naturaleza haya colonizado esos parajes en un proceso natural inmemorial.
Tres imágenes (esta y las dos de abajo) de las cientos de urbanizaciones de viviendas en las islas.


     Ese proceso natural de sucesión ecológica ha facilitado que los ecosistemas que ahora se protegen activamente, y se enseñan al visitante como auténticas joyas naturales, ayuda, y mucho, a que el turismo isleño  sea una realidad. Esos parques no son así de bellos como resultado de un concienzudo y responsable empeño de conservar lo natural, sino más bien  se protege y enseña casi intacto como consecuencia de la no utilización por el hombre, por su improductividad. Miles de kilómetros cuadrados de malpaís volcánico, de coladas de lava arisca e inabordable, o de fantástica laurisilva conservada hace millones de años tal cual, sin tocar, no es el fruto de una especial sesibilización humana por lo natural, lo bello, lo auténtico del  paisaje, o lo maravilloso que resulta el contemplar la casi totalidad del terreno de las islas sin poder cultivar algo que llevarse a la boca. Es posible que algunos me recuerden ahora las famosas plantaciones de plataneras canarias o los vinos de Lanzarote, sin pensar antes  que las hectáreas dedicadas a esos cultivos requieren de materiales muy determinados y escasos en casi todas estas islas, como son el lápilli, puzolava (perdón, pero se llaman así) o la ceniza volcánica. Esos materiales de diminuto tamaño de grano, de origen también volcánico, es el más adecuado para los cultivos controlados, por lo que se realizan allí en reducidas zonas, casi todas ellas costeras.
Franjas de cultivos en la costa isleña de La Palma.
Aridez y zona improductiva en los alrededores del volcán Teneguía (La Palma).
Colada de lava. Ahí se quedó.
Malpaís: bellísimo paisaje improductivo.
     Pero además de esto, resulta curioso, junto a la tajante oposición ecologista (Green Peace)y de las autoridades canarias para la extracción de petróleo cerca de Fuerteventura por razones ecológicas y de negativo  impacto visual para los cinco millones de turistas que cada año visitan las islas, que esos mismos estamentos no controlen adecuadamente la gran dispersión de la población canaria. Si se dan una vuelta por allí, por cualquier isla, verán que las muy empinadas laderas volcánicas, estén o no cubiertas de vegetación, aparecen tapizadas de versicolores viviendas unifamiliares, que por su aspecto no parecen tener más de una veintena de años las más antiguas, dotadas con el correspondiente sendero hasta las mismas desde las carreteras, sus conducciones  aéreas de cableado de red eléctrica, sus garajes, depósitos de agua,  sus… todo. Como si se tratase de una urbanización de las afueras de cualquier ciudad a las que tanto se critica ecológicamente, pero, por lo general, mucho más modestas o “cutres”. ¿Eso no es un impacto visual? ¿No se generan así más incendios (el generado este verano en La Palma ha sido en una de esas “urbanizaciones”)? ¿Eso facilita o entorpece las labores de intervención inmediata en caso de peligro natural o antrópico? ¿Por qué no vemos a las organizaciones ecologistas arremeter contra esta forma de vida isleña cuando no es más que una agresión feroz a los paisajes y ecosistemas de la zona? ¿Eso es defendible? ¿Decimos que los molinos aerogeneradores de electricidad NO, por impacto visual, pero SÍ a cientos de casitas dispersas? Pero lo más triste de todo esto es ver que cuando se queman los preciosos bosques canarios (con la desgracia de haberse quemado siempre alguna o más casas cercanas…), la topografía es tan agreste y difícil que únicamente se pueden apagar con hidroaviones. Aparatos que llegan hasta allí, al igual que el resto de los turistas, usando eso que para su extracción genera tantos inconvenientes por parte de  ecologistas indocumentados o supuestos e  interesados amantes de la naturaleza.  ¿Cómo apagarían ellos los incendios? ¿Dónde se meten en época de crisis ecológica?
El Remo (La Palma). Aprovechamiento de la línea de costa.
El Remo (La Palma). Preciosa urbanización junto al mar.
 ¿La habrán visto los de Green Peace?
 ¿Las autoridades canarias autorizan esto?
Parque Nacional de la Caldera de Taburiente (La Palma).

sábado, 21 de julio de 2012

Los “mares de nubes” en las islas Canarias.



"Mar de nubes". La Palma, Canarias.



     Es fácil ver vistosas imágenes de cualquiera de las islas Canarias en las que se contemplan unas altas acumulaciones nubosas horizontales cercanas a sus costas, como la de Tenerife que sirve de portada a este blog, por ejemplo. Sin embargo, no resulta tan fácil encontrar en folletos o libros de información turística de las islas algún tipo de documentación sobre este fenómeno, para viajeros interesados o curiosos en general, y que ofrezcan  una explicación, clara, convincente y certera, de cómo se forma un “mar de nubes”. Lejos de ser algo originado únicamente por factores meteorológicos, puede y debe  explicarse también teniendo en cuenta la repercusión climática, en la zona del archipiélago canario, del famoso anticiclón de las Azores en la contundente orografía  montañosa ofrecida por el mismo.


Vista desde satélite de las Islas Canarias afectadas por los vientos alisios, formando el "mar de nubes".

     De manera muy concisa trataré de explicar cómo se forma este espectacular y casi perenne evento natural de las islas. Los vientos alisios, de dirección NE-SO llegan a las islas Canarias procedentes  atmosféricamente del anticiclón de las Azores, condicionando el clima del archipiélago. Estos vientos transportan a las islas un aire húmedo y fresco en su parte inferior, a la que se superpone otra capa seca, separándose ambas por lo que se denomina una inversión vertical de temperaturas o “inversión térmica”, que repercute especialmente en la formación del “mar de nubes”.


Estratificación normal de la estratosfera inferior en la zona canaria.




     La explicación de este fenómeno puede resumirse teniendo en cuenta que el aire superficial que llega hasta  el lado noreste de las islas cargado de humedad,  y con una temperatura  que ronda los 20ºC, tiende a ascender hasta que se aproxima en altura a la zona correspondiente al fenómeno denominado “punto de rocío”, lo que supone una paulatina bajada de temperatura conforme se aumenta en altura (ver gráfica adjunta). Al superarse ese punto,  se condensa el vapor de agua que contiene y se forman nubes que chocan con la montaña, desarrollándose así una amplia capa de estratocúmulos que se amontonan en la horizontal hacia el noreste, cuya famosa imagen es lo que se denomina “mar de nubes”. Esta condensación de vapor de agua en agua líquida supone la emisión a la atmósfera del calor latente de vaporización que permitió que el agua se evaporase, por lo que se produce un “calentamiento” relativo del  aire circundante hasta que se condensa todo el vapor que contenía el aire ascendente. Esto explica así el incremento de temperatura en esta alta área, lo que produce la “inversión térmica” antes citada. Es por ese motivo por lo que a partir de esa determinada  altura, por encima de la superficie prácticamente horizontal del mar de nubes, el cual no suele superar en Canarias los 1500-1600 metros de altitud, y con varias decenas de metros de grosor, nos encontramos con una capa “seca” de aire que recupera paulatinamente  la disminución de temperatura que le corresponde conforme se va ganando altura.



Vista del contacto nuboso con el terreno, justo por encima del "mar de nubes".

     Por todo ello, las nubes de ese mar no pueden subir a más altura, dando imágenes especialmente llamativas cuando se contempla  la zona de contacto del “mar de nubes” con las pendientes laderas rocosas de las islas. En  numerosas zonas, en especial las recubiertas de vegetación, se  produce la condensación de agua sobre hojas y acículas de plantas, lo que hace que se pueda obtener también así una buena cantidad de reserva hídrica por este natural procedimiento, sin necesidad  únicamente de lluvia.

Zona de contacto del "mar de nubes" con la ladera


.


Cuando la topografía del terreno no supera la cota máxima de altura del "mar de nubes", se produce el bello
 espectáculo de caída en cascada de las nubes, disipándose.
Vista de La Palma, Caldera de Taburiente.
Mar de nubes de Tenerife. El Teide.

martes, 17 de julio de 2012

Pirámides escalonadas en La Palma (Canarias).

Pirámide escalonada de Breña baja, La Palma.


     En un artículo anterior analicé información sobre las pirámides escalonadas de Güímar, al sur de Tenerife. Estas son unas pirámides muy conocidas desde finales de los años 90, sobre todo por el reclamo turístico que suponen y  por el excelente centro de estudio e interpretación  que se ha construido a su alrededor con el fin de conservarlas, explotarles, y divulgar su existencia. Sin embargo, las que aquí presento de la isla de La Palma son escasamente conocidas por la ciudadanía  en general, aunque sí lo son por aficionados a lo esotérico y los escasos investigadores en prehistoria canaria.
Mapa de la isla de La Palma.

Pirámide de Los Cancajos, Breña baja, La Palma.

     No hay nada claro respecto a su origen, uso y finalidad en esta especial construcción de las islas, ni siquiera sobre la época de su construcción, aunque las hipótesis “oficiales”, verdaderamente, no convencen a casi nadie. Que estas pirámides, aunque escalonadas, se consideren simples  amontonamientos de piedras con el fin de limpiar los terrenos circundantes para  usarlos para la plantación masiva de chumberas, las cuales tienen como parásito a un insecto denominado cochinilla, y así extraer de él una sustancia que sirve de tinte rojo, es casi una versión de corte onírico. De este dato  y de otras consideraciones sobre su datación, o su orientación arquitectónica predominante,  pueden informarse con más detalle en la entrada de este mismo blog sobre las pirámides volcánicas de Güímar (Tenerife).

Pirámide de Los Cancajos, Breña baja, La Palma.
Pirámide. Isla de La Palma.
Pirámide de Breña baja, La Palma.
     Las pirámides de La Palma son pequeñas, de menores dimensiones que las tinerfeñas, y aunque no están adecentadas para la visita turística (parecen túmulos abandonados) su estructura escalonada es todavía perfectamente visible, ocupando todas ellas lugares “estratégicos” en cuanto a situarse en promontorios rocosos de cierta relevancia, lo que desaconseja  tener la idea de que  son lugares donde dejar, así de ordenados, los miles de bloques volcánicos de los que están formados con el fin de limpiar un terreno cercano. Se localizan en diferentes puntos de la isla,  como Breña baja, Los Llanos de Aridane, Mazo, El Paso, o la Polvasera, con diferentes orientaciones geográficas y altitudes topográficas. Pienso que merecen un estudio en serio de su función real, origen, razón de su estructura piramidal, e intento de datación con métodos fiables, teniendo en cuenta que se alinean, junto al resto de pirámides terrestres, en una estrecha banda respecto al Trópico de Cáncer.  ¿Será casualidad? Pueden juzgar ustedes mismos…
Distribución de pirámides en la geografía mundial "junto"
 al Trópico de Cáncer.