¡Dejadme vivir! Geología, Paleontología, Ecología, Educación.

Enrique Gil Bazán.
Doctor en Ciencias Geológicas (Paleontología).
Dpto. Biología y Geología. IES Ramón y Cajal (Zaragoza)
Consejería de Educación, Universidad, Cultura y Deporte. Diputación General de Aragón.
Zaragoza, Aragón, España.

sábado, 20 de diciembre de 2014

Serranía Celtibérica: despoblación y ecodesarrollo.



Albarracín, en la Serranía Celtibérica.

     Al  periódico "Financial Times" le ha llamado la atención el gran desierto humano del territorio  interior español. http://www.heraldo.es/noticias/aragon/2014/12/17/el_ultimo_habitante_motos_llega_financial_times_328485_300.html      El área tratada es la  denominada Serranía Celtibérica, que con una extensión que duplica a la de Bélgica, tiene una población similar a Laponia, por debajo de ocho habitantes por kilómetro cuadrado. Se encuentra situada geográficamente en áreas pertenecientes a las comunidades de Aragón, Castilla y León, y Castilla la Mancha.
 

Mapa Serranía Celtibérica.
    
      El catedrático de Prehistoria de la Universidad de Zaragoza Francisco Burillo, impulsor del proyecto "Serranía Celtibérica" indica : “El problema no es solo la despoblación extrema. Es la región más desarticulada de toda España y de la Unión Europea y resalta la significativa ausencia en la Serranía Celtibérica de un gran centro urbano con el dominio de las poblaciones de menos de 100 habitantes. Y añade: “Si no cambiamos la tendencia, vamos a tener el mayor desierto de población en la Unión Europea”. De hecho, Burillo considera a los Montes Universales, entre Aragón y Castilla, como territorio “biológicamente muerto”.

     Sin embargo, para algunos alcaldes de la zona existe la esperanza de remontar esta situación con la comercialización de los productos de calidad, y la explotación sostenible del bosque. Pero para ello consideran que es necesaria una estrategia de inversiones e incentivos. Para lo cual el paso inmediato, en opinión de Burillo, es que la Serranía Celtibérica sea reconocida por el Gobierno de España como una Inversión Territorial Integrada.
     ¿De verdad alguien con conocimiento de causa puede llegar a creer que el resurgir de las zonas deprimidas del territorio interior, puede hacerse tan solo “comercializando productos de calidad y la explotación sostenible del bosque”? Analicemos esta propuesta.
 
Serranía Celtibérica: paisaje.
    
      Al margen de las razones por las que no se dotó en su día de infraestructuras varias en esas zonas deprimidas, y sí se hizo en la costa fundamentalmente, y que son el origen de su despoblación, hay que pisar firme y ser coherentes a la hora de proponer ideas revitalizadoras de la zona. Productos de calidad, dicen. ¿Se refieren a los derivados del cerdo, tradición mielera, quesera, y postres artesanos? Porque esto ya se hace en todos y cada uno de los pueblos de la zona (casi no hay otra cosa…). ¿Con qué resultado económico?: el de subsistencia de algún núcleo familiar aislado, sin más. Si se quisiera instalar allí una especie de “Campofrío” autóctono donde poder dar trabajo a muchas personas y generar riqueza, ¿en dónde? ¿con qué infraestructuras? No hay buenas carreteras ni servicios industriales, ni de otro tipo, adecuados, y cuando se reivindica, por ejemplo, el ensanche y arreglo de alguna carretera por los muchos accidentes que allí se generan,  los autodenominados “ecologistas” se vuelven locos protestando por el deterioro ambiental que eso supondría, consiguiendo su paralización en muchos casos. Increíble, pero cierto. Seguimos. Explotación sostenible del bosque… ¿qué es eso? Esto no son los Estados Unidos, donde la industria maderera hace y deshace a su antojo, aunque todo legal, claro, que para eso tienen sus leyes que les amparan, y además, tienen bien adormecidos y/o sobornados a muchos famosos grupos conservacionistas para que no abran la boca. Allí se dedican enormes extensiones de terrenos al cultivo de especies madereras las cuales sirven de materia prima a millones de pequeñas industrias y personas. Aquí sería impensable, tanto legal como humanamente, y más en una zona como de la que estamos hablando, pues no es terreno adecuado, ni por accesibilidad ni por la geología y orografía del terreno, sobre todo . Aquí el poco bosque autóctono que hay en la Serranía Celtibérica, aunque a algunos les parezca que es mucho, no da lo suficiente como para que se use en obtener madera masivamente  y que, además,  eso sea una posible solución para  el desarrollo de la zona. Lo impiden los largos tiempos de regeneración vegetal,  sesgando así  un uso efectivo (biológico y económico) de esos recursos, además de generar un gran impacto ambiental. La poca actividad maderera de la Sierra de Albarracín, ya desde antiguo, es y ha sido más bien una actividad de limpieza y conservación, aunque se obtuvieran y obtengan beneficios, que una “explotación” de la madera en toda regla. Es más, el bosque es un recurso paisajístico de primer orden que puede servir para otros fines.
     Esos fines bien pueden estar encaminados hacia una buena  gestión patrimonial del entorno, por lo que  el futuro de esta gran zona, por su belleza, conservación natural y poca contaminación en casi todos los sentidos, química y humana, debe dirigirse hacia un turismo, ecológico y convencional (artístico, culinario,…), que permita a sus gentes sobrevivir y comenzar a ser autónomos en sus perspectivas de vida, además de que puede favorecer el asentamiento y atracción de población. La desarticulación territorial a la que hace referencia el profesor Burillo, y el que sea un territorio biológicamente muerto, solo se puede paliar si se articula el mismo con infraestructuras y actuaciones de desarrollo ecológico en la zona. Esta puede ser una buena zona, y un buen momento, de experimentación para aplicar conceptos de ecodesarrollo y sostenibilidad ecosocial, lo que supone y lleva implícito no olvidar la necesaria e imprescindible calidad de vida moderna de los humanos que la habiten.
 
 

jueves, 11 de diciembre de 2014

Eso no es ecologismo.



Mezquita Azul de Estambul (Turquía).
 Es muy difícil ver esta preciosa
 vista sin la multitud de barcos petroleros detrás.
Lo bien que quedaría por ahí, protestando,
 cualquier barquito de Greenpeace.

     Cuando se asalta un granja de en la provincia de Teruel, en concreto en Sarrión, y se sueltan miles (unos 10.000) de visones al monte argumentando que hay que liberar a los pobres animalitos en nombre del ecologismo, perteneciendo además  a la sección animalista de Ecologistas en Acción, eso, no es ecologismo. Cuando se pone un gigantesco cartel en el suelo, junto a las pistas de Nazca, en Perú, deteriorando así uno de los patrimonios mundiales más importantes del planeta, eso, no es ecologismo. Cuando se impide o protesta por la instalación de un par de aerogeneradores para dar luz pública en un pueblo subdesarrollado de la sierra de Javalambre con la intención de pagar menos electricidad, eso, no es ecologismo.
Actuación reivindicativa de Greenpeace junto a las pistas de Nazca, Perú, en diciembre de 2014.
     
Rastro dejado por los vehículos utilizados por los reivindicativos miembros de Greenpeace junto a las pistas de Nazca (Perú). ¡Y nosotros preocupándonos por el destrozo de los motoristas por el monte! Pero claro, a lo Maquiavelo, "el objetivo justifica los medios"...

     Ecologismo sería ver algún moderno barco de la flota de contaminantes barcos de Greenpeace en el mar de Mármara,  justo al lado de la costa de Estambul, en Turquía, protestando por la descomunal contaminación de miles y miles de petroleros a los que se les permite que “limpien” sus cámaras interiores echando sus porquerías al mar. Eso sí sería ecologismo, y no lo que hacen. Y sería un ecologismo responsable, ya que todo el mundo comprendería que esa gente se jugaba el pellejo, ¡pero de verdad!, al enfrentarse a las poco contemplativas autoridades turcas en defensa de sus ideales. Pero, claro, allí no, ¿verdad? Es más fácil enfrentarse con la armada española, dotada con tirachinas y a la vez repartiendo bocadillos, frente a las costas canarias para oponerse a la prospección petrolera. Será que ellos les echan a sus barcos para que funcionen el biogás de sus defecaciones... ¿Se habrán planteado alguna vez estas gentes gracias a qué viven como viven? No tienen ni idea, o demasiada idea tal vez ocultando oscuros intereses, pues no saben que respetar y defender a la naturaleza no debe estar reñido con un uso responsable y solidario de la misma. No representan ni a la ecología ni al ecologismo. Son nada, o como mucho un circo mediático que alguien paga muy bien.